Se reúnen funcionarios mexicanos con emisarios de Trump

Funcionarios

El día de hoy, el Secretario de Estado, Rex Tillerson y el Secretario de Seguridad Nacional, John Kelly, se reunieron en Ciudad de México con funcionarios mexicanos del gabinete de Peña Nieto, específicamente con el secretario de Relaciones Exteriores, Luis Videgaray; el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong; el secretario de Hacienda, José Antonio Meade; el secretario de Defensa, Salvador Cienfuegos y el secretario de Marina, Vidal Soberón. Esta reunión es en realidad un segundo acercamiento formal entre los distanciados gobiernos, ya que recordemos que el mes pasado los secretarios de Relaciones Exteriores y del Trabajo se reunieron con altos funcionarios de la Casa Blanca.

Dicha reunión en los Estados Unidos tuvo problemas desde el inicio ya que se dio justamente cuando el presidente Trump presentó la orden ejecutiva sobre migración y seguridad fronteriza, es decir, sobre la construcción del muro en la frontera, lo que produjo que los primeros acercamientos fueran poco fructíferos y tensos desde un inicio. Posteriormente se dio una llamada entre el mandatario estadounidense y el presidente Peña la cual estuvo envuelta en la polémica debido a que se ensució el entorno con supuestas filtraciones y noticias falsas sobre dicha llamada telefónica, derivando en muy pocos avances para el restablecimiento y la normalización de la relación bilateral.

Pero las reuniones del día de hoy no se dieron en un marco fuera de problemas y tensiones entre los dos países, ya que de nuevo, Trump anunció su nuevo plan para deportaciones de migrantes ilegales, en donde independientemente de su nacionalidad serán irrestrictamente deportados a México. En ese sentido, el gobierno mexicano, a través de su Canciller, Luis Videgaray y del presidente de la república, Enrique Peña Nieto, señalaron que no aceptarán decisiones unilaterales por parte del gobierno de Estados Unidos, por lo que rechazan la postura de que ciudadanos de otros países sean deportados hacia México, y que en el caso de ser necesario exigirá a las autoridades norteamericanas la acreditación de ciudadanía de cada persona deportada.

En ese contexto llegaron los dos secretarios de la administración Trump, quienes esta mañana discutieron temas de migración, seguridad y comercio con los funcionarios mexicanos antes mencionados, posteriormente ofrecieron una conferencia de prensa para después ir a reunirse con el presidente Peña en Los Pinos. En la conferencia de prensa posterior a la reunión participaron ambos funcionarios estadounidenses junto con los secretarios de Gobernación y Relaciones Exteriores; ahí Osorio Chong señaló la importancia de establecer mecanismos de seguridad coordinados, en relación a las deportaciones apuntó que estas deben de ser ordenadas y apegadas a la ley; por su parte Videgaray remarcó el tema económico, particularmente lo que respecta a la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, en donde dijo que la postura de México es la de mantener un comercio sin aranceles con Estados Unidos.

En respuesta, Kelly señaló que no habrán deportaciones masivas y que tampoco serán realizadas con métodos militarizados como han venido señalando distintas fuentes. En ese sentido, apuntó que las deportaciones que se están priorizando son a aquellas personas que tienen antecedentes penales y garantizó que cada caso está siendo analizado de manera minuciosa y detallada. Por su parte, Tillerson reforzó lo dicho por Kelly y agregó que se respetará el estado de derecho de los dos lados de la frontera.

Las conclusiones a las que llegaron los funcionarios de ambos países tiene giró en torno a que el problema central sobre migración se concentra en Centroamérica, ya que a diferencia de la migración de mexicanos la cual se ha reducido sostenidamente en los últimos años, la de esa región ha aumentado exponencialmente. Por tanto, se puntualizó que la resolución de ese problema es una responsabilidad compartida por ambos países y que la solución no está en la persecución policiaca, sino en el fomento de políticas de estabilidad y desarrollo.

Finalmente, los funcionarios estadounidenses agradecieron que el presidente Peña los recibiera y asumieron compromisos para resolver los problemas que competen a su lado de la frontera tales como el flujo de armas y de dinero ilegales hacia las organizaciones criminales mexicanas. A pesar de que a primera vista la reunión pareció fructífera, es difícil adelantar los resultados ya que parece haber un desacoplamiento entre lo que piensan los miembros del gabinete estadounidense y lo que piensa su jefe, el presidente Trump, quien sigue en una tónica de confrontación y de actitudes impredecibles, sobre todo porque su equipo se encuentra fragmentado y enfrentado, ya que tenemos por un lado a los políticos profesionales como los que vinieron el día de hoy, que operan de forma mucho más estratégica y diplomática, y por otro lado están los ideólogos populistas e intolerantes encabezados por Steve Bannon quienes operan a partir de principios radicales anclados a emociones ideológicas ultraderechistas. (Vía: Reforma)

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