Se espera menor crecimiento económico tras medidas de Banxico

Banxico

El día de ayer, el Banxico anunció nuevas medidas en la política monetaria y determinó que elevaría medio punto sus tasas de referencia, pasando de 5,75 a 6.25%. Esto con la finalidad de combatir las presiones inflacionarias por las que está atravesando el país, ya que este mes el Índice de Precios al Consumidor (IPC) se disparó 1,51% solo en la primera quincena de enero, pasando a una tasa anual de 4,72% rebasando el rango máximo de +/- un punto sobre el 3% anual establecido por el banco central.

Las razones de esta tendencia a la alza de la inflación responden sobre todo a los incrementos en los precios de los combustibles que prácticamente han impactado a todos los sectores de la economía que utilizan esos energéticos ya sea de forma directa o indirecta, de ahí que un alza en ese insumo afecte el precio final de el bien o servicio ofertado al consumidor. Por otra parte, hay que aclarar que, contrario a lo que se piensa, ha influido poco la fuerte depreciación del peso frente al dólar en el alza inflacionaria, ya que solo el 13% de los productos y servicios monitoreados para medir la inflación tienen relación con los flujos en el tipo de cambio.

Ante este contexto de riesgo producido por las presiones inflacionarias, es totalmente normal que el banco central tome medidas en política monetaria, ya que hay que recordar que una de sus misiones más importantes es mantener bajo control la inflación, de tal forma, el instrumento que utiliza para combatir esta problemática tiene que ver con que tiene la capacidad de aumentar o reducir las tasas de interés o tasas de referencia según sea el contexto. Básicamente estas medidas monetarias tienen diferentes objetivos, si las tasas tienden a la alza, el banco central busca reducir el consumo y las inversiones encareciendo el crédito y el costo del dinero, asimismo vuelven más atractiva la deuda e incentivan los flujos de capital extranjero en el país; por el contrario, cuando la tasa de referencia baja, el dinero y el crédito son más baratos, por lo que se busca incentivar el consumo y las inversiones, en este caso los precios tienden a subir.

Como podemos ver, el manejo de la tasa de referencia responde al momento del ciclo económico en que se encuentre la economía (Schumpeter), de tal forma que se busca acelerar o desacelerar la economía según sea el nivel de la inflación. Dicho de manera más específica, si hay una inflación alta lo que se busca es desacelerar la economía reduciendo la capacidad de compra y consumo de los agentes económicos, es decir se busca reducir la demanda de productos con el fin de reducir los precios; en cambio con una tasa a la baja se busca totalmente lo contrario, acelerar la economía incentivando el consumo, el crédito y las inversiones con el fin de aumentar la demanda de productos y servicios, que lleva consigo un aumento en la productividad de los ofertantes de bienes y servicios.

De tal forma, las medidas en política monetaria tomadas por el Banco de México buscan justo controlar las presiones inflacionarias derivadas sobre todo del aumento de los combustibles. Pero, para muchos analistas económicos el aumento de medio punto fue excesivo debido a que se corre el riesgo de desacelerar la economía de manera muy abrupta, afectando el ya de por sí mermado crecimiento económico del país, esto es argumentado a partir de que Banxico rebasó la llamada tasa de referencia neutral que es de 5.5%, que no es otra cosa que la barrera que define cuando la tasa puede tener un impacto negativo en la economía de un país.

El Banco de México al rebasar la tasa neutral estaría desacelerando de más la economía, por lo que la medida impactará directamente al Producto Interno Bruto de este año, el cual se prevé, en los análisis más pesimistas, que se reduzca a menos del 1% y que para el siguiente año  solo aumente medio punto porcentual como consecuencia a largo plazo  de estas medidas y por supuesto de la posibilidad de que Estados Unidos imponga medidas proteccionistas en su economía y aumente también sus tasas de interés, lo cual sería la tormenta perfecta para México. Los análisis más optimistas pronostican para el país un crecimiento de más del 1% para este año a pesar de las contingencias endógenas y exógenas; sin embargo es casi un consenso que el alza de la tasa es exagerada, ya que es posible que un incremento de 0.25% hubiera sido suficiente ya que se estaría mucho más cercana a la tasa neutral y la desaceleración no sería tan brusca. 

Véase: (El Financiero), (Enrique Quintana, Pienso que se equivocó Banxico), (Banxico)