Ahora Sagarpa: ASF detecta 65 mil mdp en irregularidades

En este medio ya les reportamos de los hallazgos de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) en dependencias como Sedesol y Sedatu durante las gestiones de José Antonio Meade, Luis Miranda y Rosario Robles. Hoy es el turno de la Secretaría de Agricultura (Sagarpa): la Auditoría detectó desvíos e irregularidades por más de 65 mil millones de pesos.

Como en el caso de Sedesol y las pensiones otorgadas a beneficiarios ya fallecidos, en Sagarpa se dio gran parte del apoyo destinado al campo a personas sin vida, a servidores públicos y a quienes no comprobaron usar el dinero para el fin original de mejorar la producción agrícola. La ASF reveló las irregularidades en su informe sobre la cuenta pública de 2016, donde también se reveló el uso indebido de más 130 millones de pesos en un solo programa.

De acuerdo con la Auditoría, Sagarpa operó 14 programas en 2016 con un monto de 65 mil 157.4 millones de pesos. Esto equivale al 52% del presupuesto destinado al desarrollo económico del sector primario. Sin embargo, la dependencia no tuvo un padrón exacto para otorgar el apoyo, por lo que no hubo certeza de a dónde fue a parar el dinero.

Una de las consecuencias de no verificar que los beneficiarios siguieran vivos, por ejemplo, fue que se dieron más de 3 millones 229 mil pesos a 752 por los ciclos agrícolas otoño-invierno 2015 y primavera-verano 2016 a personas de 20 entidades que ya habían fallecido antes de que se autorizaran esos apoyos.

Otro ejemplo de las deficiencias en Sagarpa durante 2016 es el de un millón 480 mil pesos que se otorgaron a 174 personas que trabajan como servidoras públicas y, por lo tanto, no son candidatas para recibir los apoyos de la Secretaría. Además, 25 mil 64 beneficiarios del programa Proagro Productivo no comprobaron haber utilizado el dinero para mejorar su producción agrícola.

La ASF destaca que una de las mayores omisiones de Sagarpa es la conclusión de los manuales y lineamientos del Padrón Único de Organizaciones y Sujetos Beneficiarios del Sector Rural, que continúan pendientes, y los censos específicos de programas presupuestarios que otorgan subsidios. Es por esos errores de aplicación que se generan probables daños a la hacienda pública y, mientras tanto, gran parte del sector agrícola no recibe los apoyos que realmente necesita. (Vía: La Jornada)

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