Renunció funcionario del “Bronco” por “Cobijagate”

Esta acusado de adquirir 200 mil cobijas a un precio 3 veces mayor que el del mercado, por las que pagó unos 29 millones de pesos.
Cobijagate

Y quien sigue sin ver la suya es el gobernador de Nuevo León, Jaime Rodríguez Calderón, mejor conocido como “El Bronco”. Y es que después de afrontar los sucesos ocurridos en el penal de Topo Chico, donde hubo 12 heridos y 49 personas fallecidas, o de levantar polémica al invitarles “las caguamas” a alumnos recién graduados del Conalep, ahora el “El Bronco” tiene que lidiar con la situación en la que Rogelio Benavides Pintos, subsecretario de Administración del gobierno de Nuevo León, renunció a su cargo, luego del escándalo de las cobijas (“Cobijagate”) compradas a sobreprecio.

El ahora ex funcionario esta acusado de adquirir 200 mil cobijas a un precio 3 veces mayor que el del mercado por las que pagó unos 29 millones de pesos a una empresa comercializadora de la localidad.

“Soy una persona que creo en la transformación que requiere Nuevo León y México y no quiero que esta serie de cuestionamientos -muchos sin fundamentos- me han movido a reconsiderar mi posición dentro del Proyecto Independiente a lado del Gobernador Jaime Rodríguez”, anunció Benavides Pintos, en su página de Facebook. “Por ello, en este momento he decidido separarme de mi cargo que tengo como subsecretario de administración y permitir con ello que las investigaciones se lleven a cabo con total libertad y transparencia”, agregó.

Ya la semana pasada, el Jefe de la Oficina de Rodríguez Calderón, Miguel Treviño de Hoyos, también se separó de su cargo, sin dar mayor explicación sobre su decisión, con lo que ahora suman ya seis los funcionarios del “Bronco” que dejan su cargo. Hasta ahora también han renunciado Ismael Rodríguez Campos, quien fuera presidente de la Junta de Conciliación y Arbitraje; Julio César Martínez, titular de la Secretaría del Trabajo, y Alfredo Pérez Treviño, subsecretario de Prevención y Participación Ciudadana.

Antecedentes del “Cobijagate”.

La Subsecretaría de Administración de la Tesorería Estatal, encabezada por Rogelio Benavides Pintos, adjudicó en diciembre pasado el contrato para comprar 200 mil cobertores a un precio de 144.9 pesos cada uno, IVA incluido, para un total de 28.9 millones de pesos, cuando los cobertores que cumplen con las características de la licitación, de acuerdo con cotizaciones obtenidas por el diario “EL NORTE”, cuestan entre 87 y 99 pesos ya con IVA.

Según la ficha técnica de la subasta, cada una de las piezas debía pesar entre 2 y 2.2 kilos, y medir de 1.65 a 1.70 metros de ancho y de 2 a 2.10 metros de largo. La subasta electrónica inversa de esta compra fue realizada en pleno 24 de diciembre y en ella resultó ganadora la única empresa que se inscribió: Comercializadora Mirof, que por cierto, no es fabricante textil.

El precio de referencia establecido en el concurso era de 125 pesos más IVA y a Comercializadora Mirof le bastó con proponer un precio 10 centavos menor para ganar. Sin embargo, los cobertores que el Gobierno entregó y exhibió en boletines y redes sociales de dependencias y funcionarios no cumplen ni con el peso ni con las dimensiones que se exigen en la subasta.