Recortan programas sociales, pero Presidencia rebasa su presupuesto

presupuesto

A principios de año, se anunciaron varios recortes presupuestales para el gasto público del país; sin embargo, estas medidas de “austeridad” no alcanzaron a la Presidencia de la República,  pues el presupuesto destinado a sus actividades se incrementó en un 45.7% más de lo que la Cámara de Diputados le asignó.

Presidencia no explicó por qué y en  qué se distribuyó este gasto extra, pero en el informe entregado a la Secretaría de Hacienda se indicó, de forma general, que el incrementó presupuestal se otorgó a “actividades de seguridad y logística para garantizar la integridad del Ejecutivo Federal”.

El presupuesto asignado a la Presidencia fue de 1,274 millones de pesos, pero al final de este semestre lo gastado asciende a 1,934.9 millones. Así que durante el primer semestre de este año, se gastaron 583.1 millones de pesos de más para logística en actividades del presidente.

 

En febrero, la Secretaría de Hacienda anunció un recorte de 132.3 mil millones de pesos y, en junio, otro de 31 mil 715 pesos. Dichos recortes impactaron sobre todo a programas sociales e instituciones de atención pública.

Por ejemplo, el Instituto Nacional de Transparencia, Acceso a la Información y Protección de Datos Personales (INAI), organismo encargado de garantizar la transparencia y la rendición de cuentas de la administración pública, recortó este semestre una cantidad aproximada al excedente que gastó Presidencia. La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) recortó su gasto destinado a la atención al público en un 24.7%.

Entre los programas destinados al desarrollo social, la Secretaría de Salud recortó 2 mil 700 millones del Seguro Popular; la Secretaría de Desarrollo Social (Sedesol) tuvo un recorte de 4 mil 800 millones para el programa Prospera, Pensión para Adultos Mayores y Comedores Comunitarios y, la Secretaría de Educación Pública, recortó 6 mil 700 millones para el programa de Escuelas de Tiempo Completo, el Nacional de Becas y el de Expansión de la Educación Media Superior.

Junto con  Presidencia, la Secretaría de Turismo y las operaciones de Cancillería han gastado más de lo presupuestado, alrededor de 700 y 1,300 millones de pesos respectivamente.

Tal parece que el llamado a la austeridad solo aplicó para una parte y que, nuevamente, es la sociedad quien padecerá el costo excedente de la seguridad y de los actos “diplomáticos” del presidente Peña Nieto.