La PGR lo detuvo por error en Caso Ayotzinapa y ahora buscan su libertad

En marzo, la Procuraduría General de la República (PGR) presentó a Erick Ulises Sandoval Rodríguez, “La Rana” como presunto responsable en la comisión de los delitos de delincuencia organizada y secuestro en agravio de los 43 estudiantes de la Normal de Ayotzinapa en septiembre de 2014.

Sin embargo, la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) presentó un comunicado en el cual señalan “evidencias indubitables” de que la PGR cometió un error y Sandoval Rodríguez no era la persona a la que las autoridades buscaban, sino un profesor de Educación Física de Cocula, en Guerrero, al que confundieron con uno de los presuntos autores de la desaparición.

Ahora, el organismo presentó escritos “Amicus Curiae” (o amigo del Tribunal) ante las autoridades que llevan el caso: el Juzgado Primero de Distrito de Procesos Penales Federales en el Estado de Tamaulipas y el Segundo Tribunal Unitario del Décimo Noveno Circuito, en Matamoros, Tamaulipas. (Vía: Aristegui Noticias)

La PGR lo detuvo por error en Caso Ayotzinapa y ahora buscan su libertad

Con estos escritos, la CNDH puso a consideración de las autoridades todos los documentos y evidencias que obtuvieron en su investigación tras la presentación de Sandoval Rodríguez. El organismo se dijo confiado de que se emita una resolución “en favor de la justicia” e informarán a la Secretaría de la Función Pública (SFP) y la Visitaduría General de la PGR.

La CNDH encontró que cuatro de los inculpados, presuntos autores materiales en el caso, declararon ante el Ministerio Público su participación con una persona a la que identificaron como “La Rana”, sin embargo, nunca dieron el nombre completo. La Procuraduría tenía un retrato hablado de “La Rana”, pero en este sólo tenían los apodos y un nombre de pila: Edgar. Este nombre hace referencia a Édgar Sandoval Albarrán, quien actualmente está libre y sería la persona a la que buscaban por el caso.

Luis Raúl González Pérez, titular de la CNDH.

Según el retrato, Édgar tenía 27 años cuando fue la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. Erick tenía 32. Además, se presentaron señas particulares de Édgar: “tenía una cicatriz, de 1 centímetro aproximadamente, en la muñeca de la mano izquierda; al parecer, un lunar en el mentón sin pigmentación; y usaba piercing en el trago de ambas orejas”. También se especifica que Édgar trae dos tatuajes, uno con una rana color verde en la espalda y otro con la figura de tres flamas verdes cerca de la muñeca izquierda.

“No existe ninguna evidencia, referencia, o dato alguno que indicara que Erick Uriel Sandoval Rodríguez era uno de los copartícipes de los hechos. Ni siquiera consta un informe ni parte policial, ni ninguna constancia que haga referencia a datos que, supone esta CNDH, fueran base de la confusión (…). La situación es que el nombre de Erick apareció en las ‘investigaciones’, de la nada”, dice la información del organismo.

Finalmente, uno de los inculpados del caso, identificado como “El Cepillo”, dijo en entrevista con la CNDH cuando le enseñaron la fotografía de Sandoval Rodríguez que él era el profesor de Educación Física del pueblo. Otros testimonios en Cocula señalaron exactamente lo mismo.

Queda ahora en manos de los tribunales definir si Sandoval Rodríguez seguirá en prisión o se corregirá este de tantos errores que le han señalado a la PGR sobre el caso de Ayotzinapa.

Por: Redacción PA.