Trabajar 30 años por una pensión que no alcanza para nada

El sitio “Animal Político”, en colaboración con Fundación Kelogg, registró algunos casos que ilustran la precariedad del sistema de pensiones de nuestro país, ahí muestran las condiciones de subsistencia de muchos mexicanos que trabajaron entre 30 y 40 años en el sector formal, pagando impuestos y cuotas de seguridad social, pero que ahora no reciben ni siquiera lo indispensable para sobrevivir.

La investigación muestra casos de personas de más de 70 años de edad que actualmente protestan porque reciben una pensión equivalente de un salario mínimo o menos al mes, a pesar de que durante su vida laboral tuvieron un salario promedio y aportaron de manera oportuna con sus aportaciones.

Este problema se dio debido a que los patrones de estas personas los registraron ante el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) con un salario más bajo que el que percibían realmente, con la finalidad de que las aportaciones patronales fueran más bajas, además, muchos de ellos fueron despedidos poco antes de jubilarse, lo cual afectó el monto de sus pensiones.

Otro problema es que sus pensiones tampoco son proporcionales a lo que aportaron como trabajadores, es decir, hay recursos que no están recibiendo en su pensión que ellos mismos pagaron durante su vida laboral.

La alimentación de estas personas es paupérrima, la mayoría de ellos tiene una dieta de: frijoles, tortillas y pocas veces carne. Asimismo, su acceso a servicios básicos como luz, agua o gas es muy limitado debido a que el dinero de sus pensiones literalmente no alcanza para comprar, por ejemplo, un tanque de gas de 20 kilos, cuyo precio es de alrededor de 400 pesos.

Al respecto, José Paredes señala: “Yo tengo 83 años y coticé al seguro durante los 30 años que trabajé como chofer en la industria del metal. Hoy recibo de pensión el equivalente al salario mínimo, 83 pesos diarios, y la gente no puede vivir con un salario tan raquítico… con ese dinero, yo sólo me hago una comida al día, nomás el desayuno, ya no hay almuerzo y no hay cena.”

Particularmente en el estado de Veracruz, varias personas afectadas han protestado durante nueve años frente a la cede del gobierno estatal, de hecho fundaron el Movimiento Constitucional de Pensionados y Viudas Pobres de México, el cual busca el replanteamiento legal del sistema de pensiones, que incluye reformar los tabuladores para calcular las pensiones, ya que, como bien señalan, el salario mínimo resulta insuficiente.

Sin embargo,  lo único que lograron obtener fue una dotación mensual de productos básicos: un kilo de arroz, frijol, azúcar, un litro de aceite y jabón; dicha ayuda, por cierto, no la reciben desde hace 8 meses. (Vía: Animal Político)