Desmantelan el ‘Pasillo de la salmonela’, en agosto regresa remodelado

El famoso “Pasillo de la salmonela”, conformado por alrededor de 60 locales ubicados en una de las entradas de Ciudad Universitaria, está siendo desmantelado por trabajadores del Gobierno de la CDMX.

El pasillo corría paralelo a la barda que divide Ciudad Universitaria de la colonia Copilco Universidad; su ubicación, justo en el camino que miles de estudiantes recorrían a pie entre el metro Copilco y sus facultades, era estratégico para muchos: se podía comer barato (aunque con riesgos: no fueron pocas las infecciones estomacales), y siempre unx podría regresar corriendo a las clases a echar el coyotito seguir estudiando.

Esta mañana, varios usuarios de redes sociales pegaron el grito en el cielo: cuadrillas completas de trabajadores, con picos, mazos y palas estaban destruyendo sus memorias queridas de huaraches de cochinita, caldos de gallina y hot dogs de a 3 por $15. La CDMX y las autoridades de la UNAM están aprovechando las vacaciones de verano de la universidad para desmontar, remodelar y colocar esos 60 puestos completamente reacondicionados, con drenaje oculto (todo un lujo del siglo XIX, por fin a la mano), luz e instalaciones higiénicas, para estrenarlas justo a tiempo para el regreso a clases del siguiente semestre, el 2018-1. (Vía: El Universal)

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Como reporta Sin Embargo, el “pasillo de la salmonela” no sólo alimentaba a los estudiantes, sino también a las más de 200 familias que trabajaban en sus instalaciones, por lo mismo, por el impacto que tendría en la comunidad universitaria y en esas familias, se logró llegar a un acuerdo entre las tres partes (no, los estudiantes no porque… por alguna razón): los locatarios pagarán servicios y uso de suelo, el gobierno de la CDMX se encargará del mantenimiento y la UNAM de la revisión de higiene y calidad de los alimentos. (Vía: Sin Embargo)

Falta esperar dos cosas: que las tres parte cumplan con lo acordado, que la remodelación del pasillo esté lista para la fecha prometida (finales de julio de este año), y que, tras la remodelación, ya no sea el pasillo de la salmonela, sino de los tacos de canasta baratos.