Pueblo indígena de frontera con EE.UU. acusa a México de violar tratado internacional

En 1948, el gobierno federal, a cargo en ese entonces de Miguel Alemán Valdés, se apropió de un territorio en Sáric, Sonora, que previamente le pertenecía a los Tohono O’odham (o “gente del desierto”), el cual es conocido como “El Bajío”. A casi siete décadas de ese acontecimiento, la gobernadora étnica de los Tohono O´odham, Alicia Chuhuhua, acusa al gobierno de México de violar un tratado internacional que ratificado desde el sexenio de Carlos Salinas de Gortari.

La denuncia del pueblo pápago ocurre ante la emisión de un oficio de la Subsecretaría de Desarrollo Agrario de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (SEDATU), en la cual se informa que el gobierno no les regresará el predio al considerar que, como son seminómadas y agricultores itinerantes, en realidad nunca fueron los propietarios.

Resulta evidente que si bien es cierto la problemática deriva de la negativa de una acción agraria de reconocimiento y titulación de bienes comunales, también lo es que la etnia Tohono O´odham, al tratarse de un grupo nómada o seminómada, no tiene, ni ha tenido la posesión de los predios que nos ocupan“, apunta el documento de la SEDATU del 6 de diciembre del 2017.

En un comunicado de Chuhuhua, se señala que la naturaleza seminómada o de agricultores itinerantes de los Tohono O’odham es el resultado de las condiciones del área desértica de Sonora. Éstas, apunta Chuhuhua, obligaron históricamente al pueblo pápago a “contar con diferentes puntos de migración dentro de nuestro territorio para poder tener los recursos necesarios para sobrevivir.

Derivado de este comportamiento a lo largo del siglo XX perdimos la mayoría de nuestras tierras. El gobierno federal nos declaró invasores de nuestras propias tierras”, enfatiza el comunicado del gobierno del pueblo pápago.

Los Tohono O’odham consideran la decisión de la SEDATU una “flagrante violación” del Artículo 14 del Convenio sobre pueblos indígenas y tribales, de 1989, promulgado por la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Éste señala que deberá reconocerse a los pueblos interesados el derecho de propiedad y de posesión sobre las tierras que tradicionalmente ocupan. Además, se deberá salvaguardar el derecho de éstos a utilizar las tierras que no están exclusivamente ocupadas por los mismos, pero que tradicionalmente han tenido acceso para sus actividades de subsistencia y tradición.

A este respecto, deberá prestarse particular atención a la situación de los pueblos nómadas y de los agricultores itinerantes“, enfatiza el primer párrafo de dicho punto del tratado.

El Artículo 14 agrega que los gobiernos deberán tomar medidas para garantizar la protección de los derechos de propiedad y posesión, así como instruirse procedimientos adecuados en el marco del sistema jurídico nacional para solucionar reivindicaciones de tierras.

Hoy nuevamente nuestra etnia se siente amenazada por el Gobierno Mexicano que debiese defendernos y hacer valer los Tratados Internacionales“, sentencian los Tohono O’odham.

El pueblo pápago, advierte el comunicado de Chuhuhua, se encuentra en riesgo de desaparecer ante las acciones del gobierno de México y acusa animadversión por parte de funcionarios mexicanos.

El texto “Lenguas indígenas en riesgo: pápagos“, de la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI), señala que este pueblo vio una reducción de su población alarmante. En 1949, existían 15 mil pápagos. Para 1977 se registraron sólo 300. En 200, la cifra estaba en 141, de los cuales 125 estaban en Sonora.

Según el documento del CDI, el Departamento de Información y Consulta de la dependencia clasificó al pápago en el grupo de lenguas “gravemente amenazadas”, es decir, que tienen más de 100 y menos de 500 hablantes.

Como dice el gobierno de los Tohono O’odham, la etnia es una seminómada o de agricultores itinerantes que hasta el 2006 radicaban en los municipios de Caborca, Pitiquito, Sáric, Trincheras y General Plutarco Elías Calles, en Sonora, mientras que también se ubican en el sur de Arizona, Estados Unidos.

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