Oaxaca, otro estado en el buró de crédito

Murat

De nada sirven las políticas de austeridad y de estabilización macroeconómica a nivel federal si no hay control sobre las formas en que operan el gasto público las entidades federativas. En sus estados los gobernadores operan como verdaderos señores feudales que derrochan a placer recursos de manera irresponsable, lo cual ha traído consigo problemas de deuda pública que han derivado en que los estados prácticamente se encuentren en banca rota y se hayan vuelto totalmente inoperantes a nivel financiero, lo cual significa que son inoperantes en todo sentido ya que no cuentan con recursos para poder llevar a cabo sus funciones.

En realidad estos problemas derivan de la corrupción que impera en muchos gobiernos estatales del país, y que normalmente queda en la impunidad por la falta de mecanismos legales por parte de la federación para intervenir directamente en las finanzas ante usos irresponsables o ilegales por parte de los gobiernos, esto debido a que solo son los congresos locales los únicos que tienen la capacidad jurídica para intervenir, pero en muchos casos se encuentran coludidos o hacen oídos sordos ante tales problemáticas. Además, dicho endeudamiento no solo concierne a las entidades federativas en lo particular tal como han señalado funcionarios del gobierno federal, sino a todos los poderes y niveles del gobierno debido a que estos problemas podrían tener efectos negativos no solo para la economía del país, sino también para su gobernabilidad.

Veracruz es el caso más famoso de este tipo de problemáticas, pero ahí están también estados como Coahuila, Sonora y ahora Oaxaca, entidad que se encuentra en banca rota según informa su nuevo gobernador Alejandro Murat. El gobernador señaló que la entidad tiene un endeudamiento grave heredado de la pasada administración de Gabino Cué, quien dejo una deuda de poco menos de 20 mil millones de pesos entre créditos a largo plazo (16mmdp) y deudas a proveedores del gobierno (2mmdp).

A raíz de esta deuda, el estado de Oaxaca se encuentra en el buró de crédito de organizaciones financieras internacionales, particularmente el Banco Mundial le negó un préstamo al nuevo gobierno que tenía como finalidad sanear las finanzas públicas y así poder estabilizar las finanzas del estado. Dicha institución internacional le informó al gobernador que el estado de Oaxaca no estaba sujeto a crédito, esto lo obligó a acudir a otras instancias financieras, de las cuales no se tienen información.

Asimismo señaló que unas cuatro empresas mexicanas reportaron al estado de Oaxaca ante el buró de crédito, lo cual dificulta la obtención de créditos para sanear y estabilizar las finanzas públicas de la entidad. Dichas empresas solicitaron el pago inmediato de 11 millones de pesos a raíz de un adeudo relacionado a proyectos y suministros proveídos desde la pasada administración; otros empresarios se han acercado al nuevo gobierno a reclamar adeudos, según el nuevo gobierno, la administración de Cué dejo pendientes pagos por más de 600 millones de pesos.

En ese sentido, el gobierno entrante de Murat iniciará las investigaciones correspondientes con el fin de encontrar irregularidades y, señalaron, que de encontrarlas se aplicará todo el peso de la ley a quien resulte responsable, sin importar quien sea. Respecto a las deudas el gobierno del estado confirmó que se está construyendo un programa de pagos a corto plazo, con el fin de reducir la deuda del gobierno con instancias particulares y proveedores.

Este desastre financiero sin duda explica parte de los problemas económicos del país, ese manejo irresponsable e ilícito del dinero público ha producido que distintas entidades tengan un crecimiento muy bajo y un rezago en su desarrollo. Sin duda la corrupción ha llegado a niveles anómicos, tanto, que ya llegó al punto en que merma nuestro crecimiento económico; lo peor es que el panorama es adverso ya que no se ve que nuestro débil Sistema Anticorrupción vaya a poder hacer algo contra estos caciques, que es en lo que se han convertido los gobernadores. (Vía: La Jornada)

 

 

 

 

Publicidad