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Ser mujer y tuitear de(sde) Ecatepec, entrevista con @Fanysitaa

Natividad, conocida por su arroba @Fanysitaa, denunció a principios de semana haber sido víctima de un intento de secuestro. Afortunadamente no sólo logró escapar, sino que sobrevivió y, desde esa experiencia ha decidido hacer público lo que le pasó, por lo que pasó. Fany es conocida en redes como una voz comprometida con el feminismo, los derechos humanos, la promoción de la lectura y sobre lo que ocurre a diario en Ecatepec, de donde es y en donde vive.

Su cuenta fue un nodo de organización, como las de muchas otras mujeres organizadas, durante la emergencia del sismo del pasado 19 de septiembre, y, siempre, nos dice en entrevista, busca visibilizar los problemas y crisis que viven no sólo ella, sino miles de mujeres en Ecatepec, uno de los municipios más violentos (y con más feminicidios) en el país.

Ya que la experiencia que vivió (y que sobrevivió) es demasiado personal como para que nosotros simplemente la narremos, ella escribirá para Plumas Atómicas su propio acercamiento.

En esta entrevista, buscamos hablar, principalmente, de la falsa frontera entre el mundo “real” y el “virtual”, cómo lo que ocurre en uno afecta otro, cómo las redes de apoyo que se crean en Twitter ayudan a sobrellevar traumas y cambios sociales, pero (lamentablemente, también) permean entre las arrobas la misoginia, el acoso y la violencia de género.

Hacerse visible y el ataque constante

Hace medio año, se convirtió en la protagonista de varios medios (por un par de días, porque así funcionan los tiempos noticiosos): había escondido bolsitas de Totis por toda la Biblioteca Vasconcelos y dejó pistas en su Twitter para los ñoños que tuvieran antojó y ganas de buscar.

Su arroba, que ya tenía un buen número de seguidores, se convirtió en un dolor de cabeza para su vida diaria y, desde entonces, ha tenido que ir aprendiendo día a día a batallar con gente que cree que ella les debe algo: explicaciones, justificaciones, citas y “congruencia”.

Como a cualquier mujer que ha usado las redes y se ha atrevido a expresar una opinión, cada tuit, cada comentario y cada foto tiene respuestas de machitos que no pueden guardarse comentarios que nunca les pidieron u opiniones que juzgan, menosprecian o atacan abiertamente su derecho de decir lo que le venga en gana.

“Me di cuenta que es como el auto-cuidado: si te está molestando, no tienes por qué leerlo; si lo sigue haciendo, lo puedes bloquear”

Esos ataques llegan en olas, y Natividad ha aprendido a sortearlos: bloqueos, ignorar, despegarse un rato de las redes. Sin embargo, sabe que al hacerlo genera, también, un espacio de confort que no es real: la violencia machista, las agresiones y las discusiones bizantinas sobre política electoral siguen fuera de la burbuja de su TL.

“Yo solita fui creando una zona de confort, fui acercándome a círculos [más] políticos, de derechos humanos, le empecé a hablar a tuiteras feministas bien chidas

Ser mujer en las redes (y en México)

Y justamente por el acoso y por los hombres que creen que tienen derechos sobre cualquier mujer, @Fanysitaa abandonó un proyecto que logró organizar durante la emergencia tras el sismo del 19S. “Ese Vive Latino de la Solidaridad”, como le llama a los primeros días tras el terremoto, se terminaron cuando desconocidos le enviaban mensajes invitándola a salir en medio de una recolección de víveres y juguetes.

Como toda mujer en México, se sabe siempre vulnerable. Esa sensación se traslada a las redes, donde no hay una regulación, ni siquiera contra delitos ya dictaminados en otros países de América Latina, como el acoso y hostigamiento digital (y ya no decir del ‘revenge porn’).

La organización “en la vida real” y en las redes ha tenido que suplantar el vacío del Estado en los medios digitales; sin embargo, no suple leyes e instituciones que respeten y hagan cumplir la ley.

Yo no sé qué persona enferma puede [vender y comprar nudes]; no sabes dónde está tu cuerpo”

“Somos un reflejo”, nos dice cuando le preguntamos si hay o no una frontera entre lo “real” y lo “digital”: “lo que lees en Twitter cambia tu forma de leer el mundo real”.

“La violencia [contra la mujer] duele y es sistémica”

A pesar de todo, sabe que hay una red de apoyo de cientos de tuiteras con las que dialoga y se organiza a diario, con las que ha salido a marchar y a quienes ha conocido en la protesta.

Si le pegas a una, nos pegas a todas

La responsabilidad de sobrevivir

Finalmente, Natividad nos explica que, para ella, haber sobrevivido el ataque que vivió, recibir el apoyo y “hacerse popular por estar viva” es algo que le incomoda, pero que ve al mismo tiempo como una responsabilidad “por todas las chicas que no la libraron”.

Que su ejemplo sea, nos dice, una forma de hacerle ver a las miles de víctimas de violencia de género, para dejarles claro que no están solas.

“Un profesor una vez me dijo: ‘Tú eres mujer, quieres ser periodista y vives en Ecatepec, estadísticamente no deberías de estar viva’”

Aunque no sea una “personalidad”, ni una “celebridad”, tiene una responsabilidad para con las sobrevivientes como ella, para con quienes no tienen las herramientas, la visibilidad o la posibilidad de denunciar la violencia que viven el día a día… y por todas aquellas que no lo lograron, que siguen buscándolas, que siguen esperándolas.