Aún con millones en publicidad, aceptación de EPN no sube

No es para nadie un secreto que Enrique Peña Nieto no goza, precisamente, del reconocimiento y la aprobación de la ciudadanía mexicana. Claro, si partimos de que fue electo con menos de un tercio del padrón electoral a su favor, tenemos un primer indicio. Sin embargo, con el paso de su sexenio la imagen que se tiene de él en la vida pública ha bajado… y bajado… y no ha dejado de bajar.

Recientemente, Reforma publicó una encuesta en la que estudió la aprobación que se tiene de su gestión y dio como resultado que solamente el 19% del total de la muestra cree que ha estado haciendo un buen trabajo, mientras que el 79% dice que no, que le eche más ganitas (el 2% prefirió no comprometerse con su opinión).

Según las cifras oficiales del reporte del Gasto en Campañas y Difusión de Mensajes sobre Programas y Actividades Gubernamentales, de 2013 hasta 2017, la administración del Gobierno Federal ha gastado 26 mil 652 millones de pesos en publicidad repartida en los diferentes medios y, a pesar de todo, la aceptación del mandato de EPN ha ido cayendo poco a poco hasta llegar a este hermoso 19% al final de su periodo.

Por supuesto, como la comunicación de los organismos de gobierno mexicano sigue siendo vertical y unidereccional (o sea, somos como monitos viendo la promesa de un plátano a través de la pantalla), el gasto más fuerte se ha hecho en campañas televisivas, siendo Televisa y TV Azteca los más beneficiados no solo a través de Presidencia, sino también de la SEP, Secretaría de Salud, de Comunicaciones y hasta la del Medio Ambiente.

En efecto, lo bueno casi no se cuenta, porque lo que se cuenta es nada más la vanidad de los organismos gubernamentales, que mediante sus spots presumen sus logros, en una clara muestra de conseguir esa aprobación, que garantiza el funcionamiento (sea bueno o malo) de la institución en cuestión. Por otro lado, el contar todo eso que sí se promociona, nos lleva a una cuenta extensa que cuesta muchísimo.

Aún con millones en publicidad, aceptación de EPN no sube
Foto: El Universal

Ahora solo falta ver cuánto se acumula durante las campañas para las elecciones de 2018, que también tendrán mucho que contar, aunque no sea lo bueno, y que en el mejor de los casos dejarán al futuro presidente con una mejor imagen que su predecesor, para que al menos el gasto en hacer del presidente la cara más amable y confiable del país no sea tan alto.

Con información de: Reforma

Por: Redacción PA.