México sigue despidiendo a Juan Gabriel

Las calles del centro de la Ciudad de México se llenaron de gente que quería ver el paso del cortejo fúnebre de Juan Gabriel.
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La gente sigue despidiendo a Juan Gabriel en el Palacio de Bellas Artes en la Ciudad de México. La urna, con los restos del cantautor, viajaron desde Los Ángeles hasta el recinto cultural más importante de México para que su público le diera el último adiós.

De acuerdo con el diario El País, al ritmo del “Noa Noa”, un imitador del desaparecido músico animaba a quienes desde la mañana de este lunes se reunieron para despedir al ídolo. Los presentes esperaron los restos del “Divo” en las puertas del Palacio de Bellas Artes entre aplausos.

Las calles del centro de la Ciudad de México se llenaron de gente que quería ver el paso del cortejo fúnebre de Alberto Aguilera Valadez (nombre real de cantautor).

Cuando por fin las puertas de la sala principal del Palacio se abrieron, el primero en salir fue Iván Gabriel Aguilera, uno de los hijos de Alberto. En sus manos cargaba lo que todo México esperaba, una caja color caoba con una Virgen de Guadalupe en relieve que contenía las cenizas de su padre.

Al joven lo acompañaba Jesús Salas, el representante del artista. La primera guardia de honor la flanqueaba varias coronas de flores. Una enviada por la presidencia de México, otra de la secretaría de Cultura y una más, compuesta enteramente de rosas blancas, enviada por el cantante Luis Miguel.

La urna con las cenizas del ídolo se depositó en un pedestal negro en una alfombra roja. Ahí estaban cantando en su memoria el tenor Fernando de la Mora y Aída Cuevas, cantante que tuvo una intensa amistad con él.

Al homenaje también acudieron figuras del espectáculo y la política. Sin embargo, el que dio la nota fue el aún Gobernador de Chihuahua, César Duarte, quien abandonó el Palacio de Bellas Artes por una puerta lateral tras montar una guardia de honor. Y es que alguien de los asistentes le gritó “¡corrupto!”. Así, el pueblo le recordó (y a los políticos en general) que amor solo había para el amado “Divo”.

Cuando se presentó en Bellas Artes la primera vez, el escritor Carlos Monsiváis comentó: “Juan Gabriel en Bellas Artes acomete lo que en él es inevitable, el Desplante, el movimiento desafiante de los hombros, la agresividad rumbera, el aprendizaje confeso de las divas, la majestuosidad de quien va hacia la gloria entre la rechifla de los condenados”.

Y México seguirá agradeciendo la agresividad rumbera, el movimiento de hombros y esa majestuosidad en el Palacio de Bellas Artes hasta, al menos, la tarde de este martes martes 6 de septiembre.

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