Lo vuelve a hacer la primera dama: esta vez un departamento en Florida

Recordemos que no tiene más de un mes que Enrique Peña Nieto pidió disculpas a la ciudadanía por la "impresión" que la compra de la Casa Blanca había dado de su administración y de su familia

El diario The Guardian publicó que la primera dama de México, Angélica Rivera, usa una propiedad en Florida  perteneciente a Grupo Pierdant, un empresa que compite por conseguir contratos con el Gobierno para desarrollar puertos marítimos en la costa mexicana. 

Según información de Reforma, la propiedad que utiliza Rivera está valuada en 2.05 millones de dólares. Además, la compañía pagó el impuesto de un departamento adicional adquirido años antes por Rivera:

Los arreglos hacen eco de los aspectos de la compra de una mansión de 7 millones de dólares en la Ciudad de México de otro contratista del Gobierno, el llamado escándalo de la Casa Blanca”, dice el texto firmado por José Luis Montenegro y Rory Carrol (Vía Reforma).

La investigación realizada por The Guardian revela una relación poco transparente entre Angélica Rivera y Grupo Pierdant. La primera dama reveló la existencia de un inmueble adquirido en Florida en 2014, de un valor de 3.5 millones de dólares, cuando la controversia de la Casa Blanca la puso bajo el escrutinio público. Este departamento, en el que ella afirma que vivió con sus hijas, también pertenecía a Grupo Pierdant.

Según el artículo que firman  José Luis Montenegro y Rory Carrol, el departamento que “le prestan” a Angélica Rivera está a un lado del que adquirió, lo que le permite usar la propiedad como extensión de su departamento. De hecho, ambos predios comparten el mismo número de teléfono.

Según información de Reforma:

“Cuando The Guardian llamó a Pierdant para preguntar acerca de las propiedades, (la compañía) colgó sin explicación, y la oficina de Peña Nieto rechazó una solicitud para realizar comentarios” (Vía Reforma)

Recordemos que no tiene más de un mes que Enrique Peña Nieto pidió disculpas a la ciudadanía por la “impresión” que la compra de la Casa Blanca había dado de su administración y de su familia (como aquí te contamos). Esta nueva investigación apunta a que, tal vez, el arrepentimiento del presidente no era más que una estrategia del PRI para limpiar su imagen con miras al 2018.