La #LeyChayote ya tiene su carrito para recoger ‘fierro viejo’ electoral

La Ley General de Comunicación Oficial, aprobada en lo general como anteproyecto, ha sido cuestionada por diversas organizaciones civiles, pues no resuelve el problema real que se debería legislar en este tema: su uso como herramienta de control sobre varios medios.

Ante eso, las mismas organizaciones civiles ignoradas en el dictamen y la discusión de esta ley, están protestando para que la publicidad oficial del gobierno tenga un marco legal certero en esta materia. Lo que acusan, antes que otra cosa, es su alto costo y bajo rendimiento real.

Por esa misma razón, los que han estado en contra de su aprobación, la han bautizado como #LeyChayote, pues esta posibilita el uso indiscriminado del presupuesto, así como sus adjudicaciones a medios específicos y eso pone en discusión la compra de contenidos periodísticos para la propaganda oficial.

El método de protesta fue una bonita reinterpretación de un clásico citadinos que todos conocemos como “la camioneta del fierro viejo”. En este video, adornado por una niña disfrazada de chayote o de pera pálida, escuchamos lo siguiente:

“Se compran portadas, columnas, líneas editoriales, medios de comunicación o algún precandidato que tengan

La protesta por la derogación de esta reforma y por una buena regulación del uso de presupuesto federal para la promoción de los gobiernos locales, estatales y federales.

El gobierno de Enrique Peña Nieto ha gastado el presupuesto anual equivalente a los fondos para desastres naturales y los costos de reconstrucción. Esto significa que han sido alrededor de 40 mil millones de pesos lo que se ha fiscalizado para este gasto.

Esto nos indica que su uso ha sido completamente indiscriminado y, ciertamente, no hay un reflejo certero de que haya servido pues la popularidad del gobierno federal (que es donde se ha apostado más) no ha subido, sino todo lo contrario.

Foto: Twitter

Lo cual nos lleva a ver que lo bueno se cuenta poco porque es en realidad poco y que el uso de este presupuesto debería ser más transparente y regulado para que, de hacerse uso de él, esté enfocado en campañas que realmente sirvan para un fin concreto.

Lo que pelean ONGs como Artículo 19 es que una regulación y administración de estos presupuestos llevaría a que los medios actúen con mayor libertad y ética sin verse necesitados de recurrir al dinero público para favorecer ciertas cosas a cambio de dádivas o campañas centradas en resaltar cosas concretas.

Esta grandiosa iniciativa ya había sido retomada por Fernando Rivera Calderón en una canción llamada “Se Vende Mi País”, en la que denuncia que se vende todo… pero se sigue comprando fierro viejo.

Con información de Reforma