La violencia obstétrica en el IMSS provoca la muerte de una paciente: CNDH

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) emitió la recomendación 35/2016, dirigida al director general del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Mikel Arriola. Condena un caso de violencia obstétrica, en el que la inadecuada atención médica provocó la muerte de una paciente.

Mediante un comunicado, la CNDH informó que encontró evidencias de que las acciones y las omisiones en la atención que recibió en el HRO-66, causaron complicaciones en la atención de un parto, lo que provocó su muerte. Sabiendo que se trataba de un embarazo de alto riesgo, no se tomaron las precauciones necesarias para prevenir alguna complicación. Sobre todo, porque los médicos pasantes y residentes no recibieron la debida asesoría y supervisión de los responsables de área.

Las complicaciones iniciaron cuando la mujer se presentó con 8 meses de embarazo al HRO-66. Aunque había una amenaza de aborto, el médico pasante únicamente le indicó que debía guardar reposo y asistir a su cita mensual. A pesar de la gravedad de la situación no fue atendida por un especialista en gineco-obstetricia. El informe de la CNDH señala que:

“El 14 de marzo de 2013 asistió nuevamente al HRO-66 y debido a sus antecedentes de preclampsia y cesárea de su primer embarazo, manifestó su voluntad de programar la cesárea para el nacimiento de su hijo antes de Semana Santa, ya que refirió que en vacaciones no había suficiente personal médico para brindar atención obstétrica en dicho hospital.” (Vía Proceso)

La paciente fue programada para el día siguiente. Después de que ingresó al quirófano, el médico residente intentó anestesiarla sin la supervisión de un especialista de base. Al momento de la punción, el residente provocó la “perforación de la duramadre”, por lo que tuvo que suspenderse la cesárea. La CNDH considera que la institución es responsable de esta falta de personal capacitado.

La paciente expresó que no percibía movimiento fetal y, unos minutos más tarde, presentó una presión arterial elevada; y media hora después sufrió un paro respiratorio, por lo que tuvo que ser llevada de urgencia al quirófano. Dio a luz al recién nacido una hora después. Ese mismo día fue reportada “muy grave” por lo que tuvo que ser trasladada a al Hospital General de Zona número 1 del IMSS, en Oaxaca. A su ingreso, se reportó como hipotensa, con taquicardia, sin reflejo pupilar, con problemas de circulación y con ventilador mecánico.

Cuatro días después, uno de los médicos que la atendían señaló que probablemente presentaba muerte cerebral, pero sólo se podía confirmar con una angiotomografía. Pero el estudio no fue autorizado porque ponía en riesgo la salud de la paciente. Un día después fallecería.

La CNDH tiene evidencias de que estas acciones y omisiones violaron los derechos humanos de la paciente. Por ello, le solicitó a Mikel Arriola, director del IMSS que reparara el daño y otorgara una compensación a los familiares de la víctima. Además, debe cumplir con varios puntos establecidos por laComisión Bipartita de Atención al Derechohabiente del Consejo Técnico del IMSS.

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