La SSPDF desalojó plantón de trabajadores de Mexicana de Aviación

En marzo de 2013, dos trabajadores de Mexicana de Aviación iniciaron una huelga de hambre demandando solución al conflicto.
Aviación

En la mañana de este martes, agentes de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSPDF), se dieron a la tarea de desalojar un plantón indefinido que trabajadores jubilados de Mexicana de Aviación habían mantenido desde hace dos años y medio frente a los mostradores de la aerolínea en la Terminal 1 del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM), para exigir el pago de sus pensiones vitalicias, la cual no han recibido desde el 2010 cuando la aerolínea dejó de dar servicio.

Fausto Guerrero Díaz, presidente de la Asociación de Trabajadores Jubilados y ex Trabajadores de la Aviación Mexicana (AJTEAM), señaló que después de las 24:00 horas, unos 80 elementos de la policía capitalina comenzaron a levantar las casas de campaña y lonas que mantenían en el lugar, así como todos los insumos y productos de la cafetería que instalaron desde el 30 de marzo del año pasado para cubrir sus necesidad básicas.

“Los policías llegaron y nos dijeron que por orden del director del aeropuerto Alexandro Argudín Le Roy nos retiraban, pero lo hicieron de manera salvaje. Una de mis compañeras que se encadenó para evitar que nos sacaran la lesionaron en manos y cuello. La clase más desprotegida como siempre en México somos los más castigados”.

En marzo de 2013, dos trabajadores de Mexicana iniciaron una huelga de hambre demandando solución al conflicto. En ese entonces, Dulce María Mejía Pérez y Rogelio Martínez López, los iniciadores del ayuno, señalaron que 8 mil empleados se quedaron sin trabajo y que a todos los jubilados de la empresa les suspendieron el pagado su pensión. Por tal motivo, decidieron levantar la huelga de hambre 24 días después, luego de que autoridades aeroportuarias les prometieron mediar con el gobierno federal para entablar negociaciones a fin de encontrar una solución.

Ante las promesas incumplidas, el primero de julio de ese mismo año Cecilia Bertrand y Rogelio Martínez instalaron el plantón indefinido. Ambos trabajadores en retiro vivieron en pequeñas casas de campaña, con colchonetas y cobijas que les prestaron algunos compañeros, ya que al igual que decenas de sus compañeros perdieron su patrimonio.