La OMS declaró que hay 41 millones de niños con sobrepeso

La OMS señaló que muchos países en los que la población pasa hambre tienen a su vez un problema de obesidad infantil.
OMS

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha manifestado su preocupación debido al “alarmante” nivel que ha alcanzado la obesidad infantil en todo el mundo, por lo que planteó “un mayor compromiso político” para enfrentar este problema. En un informe publicado este lunes 25 de enero, el cual fue realizado por la Comisión contra la Obesidad Infantil, se precisó que en total hay unos 41 millones de niñas y niños de menos de 5 años con sobrepeso u obesidad. Fenómeno que se ha convertido en una “pesadilla explosiva” en los países en vías desarrollo, según el Organismo.

La cifra equivale a 6.1% del total de los menores de ese grupo de edad, frente a los 31 millones (4.8%) que se registraron en 1990, detalló el texto. De acuerdo con la OMS, el mayor aumento de niños con ese problema se registra en países con ingresos bajos y medios. También destacó que en el 2014 había allí 15.5 millones de niños con sobrepeso, más del doble que en 1990 (7.5 millones), y casi la mitad de los niños demasiado gordos vive en Asia (48%) y un cuarto en África.

“Es necesario un mayor compromiso político para hacer frente al desafío global del sobrepeso y la obesidad infantiles”, afirmó el copresidente de la Comisión contra la Obesidad Infantil, Peter Gluckman.

“Los niños con obesidad tienen muchas probabilidades de seguir siendo obesos como adultos y están en riesgo de sufrir enfermedades crónicas”, subrayó el Organismo, por lo que la tendencia actual tiene “el potencial de negar muchos de los beneficios a la salud que han contribuido a aumentar la esperanza de vida”. Las causas que explican la obesidad infantil, según el Organismo, son los factores biológicos, el acceso inadecuado a comida sana, una menor actividad física en las escuelas y la desregulación del mercado de alimentos grasos.

Entre las propuestas presentadas por la Comisión para frenar ese fenómeno, está la creación de estándares generales para la comida en las escuelas, un impuesto al azúcar o limitar la publicidad de los alimentos que no son sanos. La OMS señaló que muchos países en los que la población pasa hambre tienen a su vez un problema de obesidad infantil, porque los menores desnutridos tienen un mayor riesgo de sufrir sobrepeso cuando pueden comer más y adoptan un estilo de vida sin mucho movimiento.

“La obesidad infantil muchas veces es subestimada como un problema de salud pública en este contexto, donde culturalmente un niño con sobrepeso es considerado un niño sano”, expresaron los expertos.