¿En realidad se filtraron las conversaciones entre EPN y Trump?

El día de hoy se difundió por distintas plataformas digitales una noticia que relataba el supuesto contenido de la llamada telefónica sostenida la semana pasada entre el presidente estadounidense Donald Trump y el presidente de México, Enrique Peña Nieto.

La nota original titulada “No necesitamos a México, dijo Trump a Peña Nieto” fue realizada por la periodista Dolia Estévez y  publicada en la plataforma Proyecto Puente, posteriormente fue replicada por medios como Proceso, Vanguardia y Aristegui Noticias, medio que incluso realizó una entrevista telefónica a Estévez para que hablara del asunto.

Básicamente la nota de Estévez sostiene que el presidente Trump amenazó a Peña Nieto y a México durante la llamada telefónica que sostuvieron el pasado viernes 27 de enero de 2017, afirmando que la respuesta del mandatario mexicano fue un “balbuceo”.

En su publicación afirma específicamente que Trump señaló contundentemente que en Estados Unidos no necesitan a México ni a los mexicanos, por lo que que tendremos que pagar por el muro nos guste o no y, además, que iban a gravar con impuestos del 10% a algunos productos mexicanos, pero que aplicarían un 35% a las exportaciones que “más le duelan a México”, asimismo afirmó que Trump amenazó a Peña de mandar tropas norteamericanas si no combaten de mejor manera al crimen organizado.

Es decir, según el reporte de Estévez, prácticamente el gobierno de los Estados Unidos humilló a México y, Peña Nieto no hizo nada más que someterse e insistir que buscan una relación constructiva entre las dos naciones. Todo esto busca confirmarlo a través de lo dicho en la conferencia de prensa llevada a cabo por el vocero de la Casa Blanca Sean Spicer, en donde señaló que el gobierno estadounidense podría aplicar un impuesto del 35% a las exportaciones mexicanas con el fin de recaudar indirectamente el precio del muro en la frontera.

 

El problema con la información publicada con Dolia Estévez es uno que se está volviendo sistemático en los medios digitales: en ningún momento se presentan fuentes que refuercen sus afirmaciones, tampoco muestra de dónde y de quién obtuvo tal información, dicho de otra forma, no da a conocer pruebas que sostengan sus argumentos tal y como sucede con las famosas teorías de la conspiración. La periodista se limita a construir una narrativa sobre el supuesto hecho sin ni siquiera sugerir las fuentes de donde obtuvo la información que está describiendo; en notas posteriores como la de Proceso se señala que en entrevista con Aristegui Noticias la autora tuvo acceso a información confidencial que le permitió corroborar el contenido de la llamada telefónica entre Trump y Peña Nieto.

De esto surgen varias preguntas ¿Cómo obtuvo acceso a la información clasificada y, dicha información pertenece al gobierno estadounidense o al mexicano? ¿Quién le proporcionó dicha información? ¿Si tiene la información a la mano por qué no la utilizó como una prueba irrefutable de los hechos?

En ese sentido, parece ser que Estévez pretende que su relato sea tomado como verdadero por un mero acto de fe, es decir, desde un principio de creencia carente de cualquier referente empírico concreto, busca que la opinión pública asuma como fidedigna la información proporcionada.

Pero también es falsa su reconstrucción de los hechos, en la nota asegura que:

“Trump amagó que forzaría a México a pagar por el muro imponiendo un arancel del 10% a las exportaciones mexicanas, y del 35% a aquellas que más le duelan a México. Poco después de la llamada, el vocero de la Casa Blanca, Sean Spicer, declaró ante la prensa que si México se niega a pagar el muro EU podía imponer un arancel del 35% a las exportaciones mexicanas.”

Si bien esto fue en efecto declarado por el vocero de la Casa Blanca, no fue precisamente después de la llamada de los mandatarios sino días antes, específicamente el 25 de enero, cuando Trump anunció las medidas que tomará en relación a la seguridad fronteriza y al muro con México (Vía: The New York Times). Ante esas declaraciones, el vocero Spicer se retractaría horas después señalando que el 20% de aranceles es una medida hipotética entre muchas otras que tiene la administración Trump para hacer que México pague por el muro. (Vía: El Mundo)

Hasta el momento, diversos medios de manera irresponsable han difundido esta noticia como si estuviera totalmente corroborada, cuando no es del todo cierto y hay de entrada información equivocada y dudosa por la falta de referentes. Hasta el momento es la agencia Associated Press (AP) quien también ha publicado información al respecto, ya que señaló que obtuvo de una fuente anónima (tampoco señala de qué dependencia procede) un fragmento de la transcripción de la conversación entre los dos mandatarios en donde Trump señala que México tiene muchos “bad hombres” allá y que ve al ejército mexicano temeroso de enfrentarlos, por lo que, señaló, que su ejército no tiene miedo por lo que podría enviarlos para enfrentar a los llamados “bad hombres”; tal y como señala el reportero de AP, el tono y el contexto de lo señalado por Trump no es aclarado por la fuente, tampoco respecto a si por “bad hombres” se refería a narcotraficantes, migrantes o ambos. (Vía: AP)

El problema no si Dolia o cualquier otro periodista critica los movimientos de EPN y Trump, o bien que exija conocer los términos en que se llevan a cabo la negociaciones, sino más bien, la guerra de información que se lleva por suelo los estándares éticos más básicos del periodismo.

 

Dolia es una gran periodista, pero esta vez no mostró pruebas y la forma de publicarlo definitivamente no fue la correcta (igual que el caso de Buzzfeed y la publicación de información sensible sobre Trump).

Por más que nos guste o que nos parezca correcta cierta información, debemos exigir pruebas, debemos exigir como lectores que se proporcione información verídica, solo así lograremos tener medios digitales que cumplan con su labor básica, informar responsablemente.