La lucha contra el racismo en México

La CNDH organiza una campaña contra la discriminación y el racismo que sufre la población afromexicana en el país.

La Comisión Nacional de los Derechos Humanos organiza una campaña contra la discriminación y el racismo que sufre la población afromexicana en el país. El secretario ejecutivo de la organización, Héctor Daniel Dávalos, señaló la urgencia de que estas personas sean reconocidas de manera legal en las leyes mexicanas. Entre las acciones llevadas a cabo el Día de la Cero Discriminación, la CNDH retomó el llamado de la Organización de las Naciones Unidas para atender y visibilizar los problemas de segregación que sufren los afromexicanos en su propio territorio.

Frente a miembros del Centro Nacional de Derechos Humanos, Dávalos recordó que, a pesar de que en México hay un millón 400 mil personas que se identifican como descendientes de africanos, su existencia es ignorada y sus derechos no son respetados.

Por su parte, María Elisa Velázquez indicó que el primer problema que tenemos en México y que atenta contra estas comunidades es no visibilizarlas ni tomarlas en cuenta, lo que viola sus derechos humanos. De ahí la importancia de generar políticas públicas y campañas de sensibilización, que establezcan y atiendan esta temática (vía CNDH).

De acuerdo con el Instituto Nacional de Geografía y Estadística, existen poblaciones afrodescendientes en la Ciudad de México, Oaxaca, Puebla, Guanajuato, Veracruz, Tabasco, Estado de México, San Luis Potosí, Yucatán, Coahuila, Durango y Sinaloa.

La discriminación y el racismo continúan siendo, hasta nuestros días, violaciones comunes a los derechos humanos de los afrodescendientes. Actualmente, sólo las constituciones de Oaxaca y Guerrero reconocen la existencia de estas comunidades, pero en general su colaboración en el desarrollo cultural, económico y social de México permanece en el olvido y la negación.

En nuestro país, hay desde hace muchos años luchas sociales por el reconocimiento legal y público de comunidades indígenas en el país, que podrían servir como guías para impulsar y fortalecer las demandas por la reparación de la violencia sistemática a la que han sido sometidas las comunidades afromexicanas.

En la historia de América Latina, el concepto de raza se empleó desde la colonia para legitimar relaciones de dominación entre diversos individuos. Ante las diferencias culturales entre los colonizadores y los pueblos a donde llegaron, se estableció una relación directa entre la apariencia y el comportamiento y el lugar de cada persona en la sociedad. Las diversas identidades culturales fueron usadas para justificar jerarquías económicas y políticas. El racismo es una práctica que sobrevivió a lo largo de los años y las independencias en muchos lugares de nuestro continente.

¿Por qué la historia oficial de México se ha esforzado por volver invisible la participación activa de este sector poblacional? ¿Qué cambiaría si empezamos a aceptar nuestro país como una nación multicultural? ¿A quiénes beneficia el racismo?