La CIDH enfrenta crisis financiera sin precedentes

Si la crisis financiera de la Comisión persiste se pondrán en peligro las investigaciones que la misma ha llevado a cabo hasta ahora.

La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) prevé despedir al 40% de su personal en julio, suspender las audiencias con víctimas de la violación a los derechos humanos y las visitas a los países que necesitan de su apoyo, debido a la grave crisis de fondos que ahora enfrenta.

La Comisión exhortó, de manera urgente, a los países miembros de la Organización de los Estados Americanos (OEA) y a todos los posibles donantes a aportar fondos inmediatos para paliar dicha amenaza.

Recordemos que la Comisión tiene como objetivo defender los derechos humanos en los países americanos. Ésta fue creada por la OEA en 1969 y divide su trabajo en tres focos principales: el Sistema de Petición Individual, el monitoreo de la situación de los derechos humanos en los Estados Miembros y la atención a líneas temáticas prioritarias.

Toda la información referente a las denuncias y los reportes que ha emitido la CIDH están disponibles en su página web.

Según el comunicado de la Comisión, si para el 15 de junio no se reciben los suficientes fondos para mantener al organismo en funcionamiento, “será inevitable el desmantelamiento de áreas esenciales en el cumplimiento de su mandato”.

Se tiene programada una Asamblea General de la OEA del 13 al 15 de junio, donde se espera que los países miembros incrementen el presupuesto asignado a la CIDH que originalmente es de 4.8 millones de dólares, aunque se estima que el mínimo para que pudiera funcionar óptimamente —entre las aportaciones de los países miembros y de las donaciones— son 24 millones de dólares.

La raíz de la crisis se debe, por un lado, a los problemas económicos que han mermado el pago de los países de la OEA, y por el otro, a la reducción de los donativos de países europeos, que han concentrado sus esfuerzos en resolver el conflicto en Siria y la crisis de los refugiados.

Solo en México, este organismo ha sido el encargado de dar seguimiento del caso Ayotzinapa y de la intervención del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI) que coadyuvó 14 meses en el mismo. Asimismo ha dado el seguimiento a la ejecución de civiles en Tlatlaya.

En 2014 la CIDH recibió 500 denuncias de violaciones de los derechos humanos cometidas en México, este era el mayor número de denuncias registrado entre los países miembros de la OEA.

De igual forma, en el reporte sobre el estado de los derechos humanos que la Comisión publicó correspondiente a 2015, se constata que México padece una grave crisis “por una situación extrema de inseguridad y violencia; niveles críticos de impunidad y una atención inadecuada e insuficiente a las víctimas y familiares”.

Es fundamental hacer hincapié en que si la crisis financiera de la Comisión persiste o se agudiza, entonces se pondrán en peligro las investigaciones que la misma ha llevado a cabo hasta ahora.