PGR pide a la Interpol ficha roja para capturar a un sacerdote pederasta

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La Procuraduría General de la República pidió a la Interpol que emitiera un ficha roja con el fin de capturar a Eduardo Córdova, ex sacerdote católico acusado de abuso sexual, corrupción de menores  y secuestro.

La petición fue derivada por la Procuraduría General de Justicia de San Luis Potosí, quien le pidió a la Agencia de Investigación Criminal de la PGR que notificara a la Interpol la petición de emisión de la ficha roja.

El 8 de junio de 2014, el Juez Tercero de lo Penal giró una orden de aprehensión contra Córdova, después de que días antes, un grupo de 19 víctimas presentaron una denuncia contra el sacerdote por delitos de abuso sexual y de privación ilegal de la libertad, así como contra la arquidiócesis de San Luis Potosí por encubrimiento.

El cura lleva prófugo prácticamente desde que el juez emitió la orden de aprehensión en su contra, tuvieron que pasar tres años para que las autoridades estatales activaran la solicitud de ficha roja por vía de las instancias federales, parece algo tarde.

En un lapso de 30 años Córdova abusó sexualmente de alrededor de 100 niños y jóvenes potosinos al parecer con conocimiento de la arquidiócesis quien guardo silencio y encubrió los delitos. Días después de que la Procuraduría estatal emitiera la orden de aprehensión, el vaticano también lo encontró culpable de esos delitos y le retiró su sacerdocio. 

Con la emisión de la ficha roja de la Interpol, el ex sacerdote será buscado en 190 países de todo el mundo. Además, al tener emitida una ficha roja a su nombre, será detenido inmediatamente por las autoridades del país en el que se encuentre; al ser capturado pueden pasar dos cosas, o es deportado inmediatamente o es encarcelado en el país, si es es el caso, habría que esperar una solicitud de extradición por parte de la cancillería mexicana (si es que existe un tratado).

Todo esto tiene que pasar si esta persona se encuentra fuera del país, sería un largo proceso solo para poder traerlo a enfrentar un juicio por sus delitos. Todo se simplificaría de estar en el país, pero, al final falta un largo trecho para que pueda hacerse justicia. (Vía: El Universal)