Instituto de Pirotecnia gasta su presupuesto en servicios personales y no en seguridad y prevención

El Instituto Mexicano de Pirotecnia (Imepi) se creó en 2003 por iniciativa de Arturo Montiel, como respuesta a los accidentes en los mercados de cohetes del Estado de México. Año con año sube su presupuesto, pero los accidentes siguen ocurriendo sin falta.

Este instituto está dedicado a regular y vigilar la producción, transporte y compraventa de pirotecnia en el Estado. Sin embargo, el balance de su presupuesto es desbalanceado, para ser honestos.

Del 100% que se aprobó durante los últimos tres años (que año con año se supera en monto) entre el 65 y 5l 70% se asigna para servicios personales y el restante para la seguridad y prevención de distribuidores y productores de pirotecnia.

El titular de la dependencia, Derek Cancino, explica que dentro del presupuesto de Imepi está contemplado el dar capacitaciones y talleres a los artesanos para reducir riesgos en la producción, y por ello se hace un gran gasto en servicios, como el transporte o el pago a quienes los imparten.

Sin embargo, los productores, comerciantes y artesanos ven al Imepi como un organismo meramente burocrático que ha visto poco por ellos, pues ni siquiera están en las comunidades donde esta actividad tiene gran presencia, como Tultepec.

Armando Cervantes, titular de Administración y Planeación de Tultepec, considera que el papel de el titular y del Imepi es meramente simbólico pero no representa nada para la gente que integra esta industria:

Sólo viene y quiere estar presente en los eventos de la Feria de la Pirotecnia y cortar el listón y salir en la foto, peor en realidad, el Imepi hasta ahorita no le ha ayudado mucho a los pirotécnicos”.

Aunque el Imepi se haya comprometido con la reducción de los riesgos implícitos y su nacimiento haya sido para prevenir accidentes, estos no han dejado de suceder, a pesar de las acciones que han tomado en capacitación y regulación.

El desbalance que existe en ese instituto es notorio y, aunque no representa un presupuesto gigantesco, la distribución de este para elaborar mejores condiciones de trabajo, así como instalaciones seguras y protocolos de emergencia eficientes, podría hacer una diferencia.

El último incidente, ocurrido en el mercado de cohetes de Tuxtepec dejó 17 muertos y decenas de heridos. Las víctimas mortales y los heridos de cada incidente se siguen acumulando, mientras que los accidentes siguen sin poder ser prevenidos, a pesar de que existe un Instituto entero dedicado a ello. (Vía: El Universal)

Con información de Reforma