Para la Iglesia católica, la salvación en el 2018 está… ¿en los empresarios?

A través de su propio periódico, la Arquidiócesis de México hizo lo que cada seis años hace (pero no hace): tomar postura política y electoral ante la campaña federal que viene. A través de la editorial de Desde la Fe, denunció que las reformas no sirven, la clase política está corrupta y que los empresarios son los que nos vendrán a salvar (no, no es broma).

Cada periodo de campañas tiende a pasar lo mismo: los partidos de oposición hacen críticas profundas del sistema que, dicen, “construyó” el partido en el gobierno y proponen justo lo contrario para cuando ellos lleguen al poder. Instituciones de la sociedad y las que van a la par de ella (con algunos siglos de retraso algunas) se posicionan y, explícitamente o no, definen a quién apoyarán, lo que impacta en la intención de voto de millones de personas.

La Iglesia católica juega, también, ese juego, y es a través de Desde la Fe y a través de los sermones del arzobispo Norberto Rivera los principales medios que tienen para hacerlo.

La editorial de este lunes no tiene nada de “novedoso” en su análisis de la pobreza  y la felicidad en México: aunque se ha disminuido en un pequeño porcentaje la pobreza en México, 53 millones de mexicanos viven en pobreza, y de ellos, 12 en pobreza extrema. (Vía: Aristegui Noticias)

Criticó las reformas estructurales de la administración de Enrique Peña Nieto, que “asoma la cabeza hacia el fracaso y la paupérrima satisfacción para pocos en los que concentran la riqueza nacional”… lo que sea que eso último signifique…

El giro curioso estuvo en la segunda parte del texto. Son los empresarios los que nos salvarán:

“Las propuestas de los empresarios se dirigen también a la forma como se lleva la política social donde se ha demostrado que los programas en ese ramo no han logrado sus objetivos de reducción de la pobreza, y sí se invierten presupuestos altísimos sin modificar sustancialmente el número de pobres.” (Vía: Desde la Fe)

El salario único, curiosamente, es una propuesta que desde hace varios meses ha promovido Carlos Slim. Una medida que, por un lado, propone eliminar todas las medidas asistenciales del gobierno federal en pos de “limpiar” las elecciones y el gasto corriente del presupuesto, y, por el otro, propone la asignación de un “salario” universal para todos: “los empresarios proponen un salario fijo para los hogares mexicanos como forma de combate a la corrupción que prevalece en la aplicación de programas de desarrollo social”. (Vía: La Jornada)

Slim, otra vez, le falló a los que apostaban por su candidatura independiente, por lo que la editorial de la Iglesia no sólo es sopresiva, sino… problemática: ¿no la salvación está en el trabajo colaborativo y de la comunidad?, ¿de verdad un grupo de empresarios son santos sin mácula que nos salvarán de los corruptos?