La historia del gusano barrenador del ganado en México constituye un caso ejemplar de política sanitaria, cooperación binacional y desarrollo científico aplicado a la producción pecuaria. A lo largo de cinco décadas, el país ha enfrentado la presencia recurrente de la miasis traumática causada por Cochliomyia hominivorax, una plaga que afecta tanto al ganado como, en casos excepcionales, a seres humanos. Este artículo reconstruye, con una mirada analítica y sociotécnica, el ciclo histórico de la plaga en México: su llegada, erradicación, resurgimiento y la nueva fase de control basada en tecnologías avanzadas.
Te recomendamos: Quién está detrás de la marcha de la Generación Z
Los orígenes del gusano barrenador, una plaga con impacto continental
El gusano barrenador del ganado es la fase larvaria de una mosca cuyas hembras depositan los huevos en heridas abiertas de mamíferos. Las larvas consumen tejido vivo, provocando lesiones profundas que pueden derivar en la muerte del animal si no se atienden oportunamente. De acuerdo con la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA), se trata de una de las enfermedades parasitarias con mayor impacto económico en América Latina.
Descrita formalmente en 1858 por el entomólogo francés Charles Coquerel, esta especie adquirió gran relevancia en la ganadería del continente durante el siglo XX. Las pérdidas directas —mortalidad animal— e indirectas —reducción productiva, gastos veterinarios, restricciones al comercio— transformaron la miasis por C. hominivorax en un problema sanitario y económico de primer orden.

FOTO: ISABEL MATEOS HINOJOSA /CUARTOSCURO.COM
El punto de inflexión: cooperación México–Estados Unidos (1972–1991)
En la década de 1970, la expansión del gusano barrenador del ganado hacia regiones densamente ganaderas llevó a los gobiernos de México y Estados Unidos a diseñar una estrategia conjunta. El 28 de agosto de 1972 se creó la Comisión México Americana para la Erradicación del Gusano Barrenador del Ganado (COMEXA), una instancia binacional orientada al control sistemático y científico de la plaga. Documentos institucionales de la FAO (FAO) y de la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA) evidencian el carácter pionero de esta cooperación.
El proyecto se sustentó en una innovación biológica: la Técnica del Insecto Estéril (TIE), consistente en liberar masivamente machos esterilizados mediante irradiación. Estos compiten con los machos fértiles por las hembras; dado que cada hembra solo copula una vez, los huevos resultan inviables y la población colapsa progresivamente. Estudios como el de Vargas-Terán y Hofmann (2005) han documentado que este método permitió reducir millones de infestaciones sin recurrir a pesticidas masivos.
Te recomendamos: El auge de las estafas con inteligencia artificial revela el vacío legal de la ciberseguridad en México
La Planta Productora de Moscas Estériles de Chiapas
En 1974 México construyó en Tuxtla Gutiérrez la Planta Productora de Moscas Estériles, considerada durante décadas como la instalación más relevante del hemisferio para la TIE. Ahí se produjeron millones de ejemplares estériles que sostuvieron la campaña iniciada el 23 de marzo de 1981. El proceso —crianza, irradiación, liberación aérea— se convirtió en un régimen de visibilidad científico-técnico sin precedentes en la sanidad animal del país.
Tras una década de operaciones, las regiones del sureste comenzaron a declararse libres: Tabasco, Campeche, Quintana Roo y Yucatán fueron certificados el 25 de febrero de 1991, y en 2003 Chiapas obtuvo su reconocimiento de erradicación, pese a un incidente de liberación accidental de moscas fértiles. El hito llevó a que México declarara formalmente erradicada la plaga e iniciara el cierre de COMEXA en 2013, publicado en el Diario Oficial de la Federación (DOF).
Vigilancia epidemiológica: una política permanente para el gusano barrenador
Tras la erradicación, el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) mantuvo un sistema de vigilancia epidemiológica y puestos de inspección zoosanitaria. La OMSA y el OIRSA (OIRSA) han reiterado que la vigilancia es indispensable, dado que el comercio internacional y los movimientos de animales pueden reintroducir la plaga en países previamente libres.
Dicho esto, los programas de prevención adquirieron carácter estratégico en las regiones fronterizas. México fortaleció inspecciones, monitoreos entomológicos, control de movilización de animales y capacitación a productores. Durante más de 20 años, estas medidas sostuvieron el estatus de país libre.
El resurgimiento regional (2023–2025)
En julio de 2023, Panamá declaró emergencia zoosanitaria al detectar nuevos casos de miasis por C. hominivorax. El hecho marcó la reaparición continental de la plaga, seguida por brotes en Costa Rica, Nicaragua, Guatemala, Honduras, Belice y finalmente México. Según la OMSA, el fenómeno constituyó la mayor expansión del parásito desde la década de 1980.
Para noviembre de 2024, México notificó a través del sistema WAHIS la reaparición oficial de la enfermedad, iniciando en Chiapas. En 2025 se confirmaron casos adicionales y más de 2,500 infestaciones animales registradas. Incluso se documentaron 13 casos humanos, la mayoría en Chiapas, según reportes periodísticos de El País y boletines de la Secretaría de Salud.
El impacto socioeconómico del resurgimiento
Los análisis socioeconómicos del Senasica muestran que el costo sanitario entre noviembre de 2024 y agosto de 2025 superó 1,128 millones de pesos. La frontera norte se cerró temporalmente a la exportación de ganado bovino en pie, generando pérdidas superiores a 642 millones de dólares. Además, más de 700,000 cabezas dejaron de exportarse, lo que afectó la economía de productores del norte del país, como documentó el SIAP (SIAP).
Por debajo de esto, la vulnerabilidad rural se hizo evidente: pequeños ganaderos enfrentaron costos veterinarios, mortalidad y restricciones comerciales que amenazaron la viabilidad de explotaciones a pequeña escala.
El giro estratégico: reactivación y reconversión de Moscamed (2024–2026)
En julio de 2024, México activó de forma preventiva un Dispositivo Nacional de Emergencia de Sanidad Animal (Dinesa), la primera vez que se emitía de forma anticipatoria. El objetivo era reforzar la vigilancia epidemiológica y contener cualquier posible diseminación del gusano barrenador del ganado.
En paralelo, inició un proyecto clave: la reconversión del complejo Moscamed en Metapa de Domínguez, Chiapas. Esta instalación, inaugurada en 1979 con apoyo del OIEA y hasta 2025 dedicada al combate de la mosca del Mediterráneo, comenzó su transformación para producir moscas estériles específicas para C. hominivorax. Reportes institucionales indican que será la planta más moderna del mundo para esta actividad.
El edificio en reconversión cuenta con un laboratorio BSL-2, áreas de biocontención de más de 2,000 m² y un irradiador de Cobalto-60 indispensable para la esterilización. La inversión binacional asciende a 51 millones de dólares, con un plan operativo que prevé iniciar producción en julio de 2026. La meta es fabricar entre 30 y 100 millones de moscas estériles por semana, complementando la producción de la planta Copeg en Panamá.
Técnica del Insecto Estéril: la columna vertebral del control
La eficacia de la TIE radica en su racionalidad ecológica. No se trata de matar insectos adultos ni aplicar pesticidas indiscriminados, sino de interrumpir la reproducción. En términos sociotécnicos, constituye una política de control natal que articula genética, manejo entomológico, ingeniería de procesos, aeronáutica y epidemiología.
Asimismo, la liberación aérea —dos veces por semana en los polígonos afectados— establece una barrera biológica activa en Chiapas, Oaxaca, Veracruz, Guerrero y Querétaro. A diferencia de los programas de los años ochenta, la integración de geointeligencia y monitoreo digital permite una trazabilidad más exacta de la dispersión y la eficacia.
Casos humanos: un recordatorio de la dimensión zoonótica
La miasis humana, aunque poco frecuente, tiene implicaciones sanitarias relevantes. Entre 2024 y 2025 México confirmó 13 casos, según la Secretaría de Salud. La sintomatología incluye dolor, supuración, fiebre y presencia de larvas en heridas. Los grupos más vulnerables son adultos mayores, personas con heridas abiertas y habitantes de zonas rurales expuestas a animales infectados.
La OMSA y el CFSPH (CFSPH) subrayan que la capacidad zoonótica del parásito refuerza la necesidad de enfoques de “Una sola salud”: integrar salud humana, animal y ambiental.
Retos y escenarios a futuro
El escenario actual presenta tensiones estructurales: la reaparición regional indica que incluso décadas de éxito pueden revertirse si los sistemas de vigilancia se debilitan o si los flujos transfronterizos aumentan sin control sanitario. Sin embargo, los avances recientes —nueva planta, cooperación internacional, mayor inversión pública— posicionan a México para lograr una nueva erradicación.
Expertos del OIEA y del Senasica estiman que, si la producción de moscas estériles alcanza los niveles previstos y la cooperación regional se sostiene, la plaga podría eliminarse nuevamente en menos de cinco años, significativamente menos que los casi veinte que tomó la primera vez.
La relación entre México y el gusano barrenador del ganado ilustra cómo la sanidad animal puede convertirse en un eje geopolítico, económico y científico. De la cooperación binacional surgió una tecnología que transformó la ganadería del continente; del resurgimiento reciente emergió un nuevo régimen de vigilancia, inversión y modernización institucional. La clave, como lo demuestra esta historia, reside en mantener capacidades técnicas robustas, cooperación internacional constante y políticas preventivas que no dependan únicamente de la emergencia, sino de la anticipación.
Preguntas frecuentes (FAQ)
¿Qué es el gusano barrenador del ganado?
Es la larva de la mosca Cochliomyia hominivorax, que provoca miasis traumática en animales y, en casos excepcionales, en humanos.
¿Cómo logró México erradicar la plaga por primera vez?
Mediante la Técnica del Insecto Estéril, la cooperación México–Estados Unidos y la producción masiva de moscas estériles en la planta de Tuxtla Gutiérrez.
¿Por qué regresó la plaga en 2023–2025?
Por brotes regionales iniciados en Panamá y posteriormente extendidos hacia Centroamérica y México.
¿Qué medidas se implementan actualmente?
Vigilancia epidemiológica, control de movimientos de ganado, tratamiento de heridas, liberación aérea de moscas estériles y la reconversión de Moscamed.
¿Cuándo empezará a operar la nueva planta en Chiapas?
La producción de moscas estériles específicas para C. hominivorax está prevista para julio de 2026.
