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Suman 11 desplazados muertos por hambre y frío en Chiapas

Los conflictos territoriales pueden cobrar víctimas sin que se dispare una sola bala. Los desplazados tienen más desesperación que recursos a la hora de buscar un refugio tras haber sido expulsados de su hogar. En estas semanas nos enteramos una triste consecuencia del desdén gubernamental y los conflictos territoriales: cuatro niños habían muerto de hambre y frío en Chalchihuitán, hecho que condenó incluso la Unicef.

Sin embargo, conforme ha surgido mayor información alrededor de este caso, organizaciones de derechos humanos han denunciado que al menos 11 personas han muerto de hambre y frío en fechas recientes a causa del conflicto territorial entre los municipios de Chalchiuatán y Chenalhó. (Vía: Sin Embargo)

Ante 5 mil desplazados en Chiapas, algunos temen otro Acteal

El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas fue quien llegó hasta la zona donde los desplazados han levantado un precario campamento donde están expuestos al frío de la época, en casas de campaña levantadas con cobijas y palos.

Actualmente se habla de 5 mil desplazados que buscan refugio en Los Altos de Chiapas. Para colmo, el gobierno estatal no ha intervenido en el conflicto territorial entre Chalchiuatán y Chenalhó ni como mediador ni como un enlace para que los desplazados tengan un refugio digno. (Vía: Sin Embargo)

Como si el agravio no fuera suficiente, la mayoría de los desplazados son niños, mujeres y personas de la tercera edad. Las 11 personas que han muerto de hambre y frío en estas fechas pertenecen a estos grupos vulnerables, en un acto que la Unicef ha calificado como inadmisible.

Es absolutamente inaceptable que hoy en día, en México, mueran niños de hambre y de frío”, declaró Christian Skoog, representante de la Unicef en México.

Muchos de estos desplazados salieron de sus comunidades por la fuerza, cuando grupos armados les exigieron salir abandonar sus hogares. Mientras los grupos armados habitan sus comunidades, los desplazados por la violencia deben buscar refugio incluso en cuevas. (Vía: Animal Político)

De momento ni el gobierno de Manuel Velasco ni ninguna instancia federal se ha pronunciado por la muerte de estas 11 personas ni por el conflicto armado que las orilló a abandonar sus hogares. Recordemos que esta lamentable tragedia no habría ocurrido si los desplazados hubieran tenido un refugio y si el gobierno hubiera intervenido como mediador de un conflicto que tiene décadas.

La lucha territorial entre Chalchiuatán y Chenalhó surgió hace cuarenta años, derivada de las reformas agrarias. En aquel entonces las autoridades dividieron el territorio de ambos pueblos con una arbitraria línea recta, en lugar de respetar la frontera natural que marca el río que atraviesa ambas comunidades.