Fentanilo, un problema en EEUU, ¿pero cómo afecta a México?

Investigaciones señalan que la droga no solo va de paso por México, también se consume
(Imagen: DEA)

Durante el 2018, más de 31 mil personas murieron en Estados Unidos por una sobredosis luego de consumir fentanilo. Así lo informaron los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en su reporte sobre el impacto de esta droga sintética.

Entre los más afectados por el consumo de la sustancia están las poblaciones blancas, negras y asiáticas de las ciudades alrededor del país. Sobre todo, en los estados de West Virginia, New Hampshire, Maryland, Massachusetts y Ohio.

El número de muertes ha provocado alertas entre el gobierno de Estados Unidos y su Administración de Control de Drogas​ (DEA), que continuamente investiga este asunto para tratar de frenarlo. México, señala el gobierno del país del norte, es clave en este proceso y funcionarios del gobierno de Andrés Manuel López Obrador reconocieron la gravedad de su trasiego.

“La materia prima [del fentanilo] viene de China, China e India, hay varias rutas”, declaró Luis Cresencio Sandoval, titular de la Secretaría de Defensa Nacional (Sedena) el viernes 18 de septiembre en Palacio Nacional. “A nosotros nos afectan dos rutas internacionales, que van de China hacia México y de India hacia México”.

De acuerdo con la información presentada por Luis Cresencio Sandoval, de todas las incautaciones de droga en el país, la del fentanilo fue la que más creció. Mientras que en 2019 se aseguraron 184 kilos de esta droga, en lo que va del 2020 se han decomisado mil 40 kilos. Esta cifra representa un aumento del 465%.

El precursor de esta sustancia llega a la costa del Pacífico mexicano, principalmente a los puertos de Manzanillo, Colima, y Lázaro Cárdenas, en Michoacán. El titular de la Sedena también expresó que el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación y grupos criminales en Michoacán son los receptores. De ahí, se procesan los precursores y se trafican hacia el norte.

“No hemos asegurado laboratorios de fentanilo, hemos asegurado laboratorios donde se hacen las tabletas. No se produce el fentanilo aquí en nuestro país. Aquí se conforman, llega el producto, la materia prima, el polvo”, precisó el secretario.

El negocio del fentanilo es muy atractivo para el crimen organizado. El titular de la Sedena explicó que esta droga es fácil de ocultar, requiere una mínima inversión por parte de las organizaciones y poco tiempo para elaborarla. Además, les deja ganancias muy altas comparado con otras sustancias ilícitas. Por ejemplo, el kilo de metanfetaminas deja 304 mil pesos, el de la heroína 734 mil y el de la cocaína 251 mil. Estas cifras se quedan cortas ante el fentanilo, cuyo kilo se vende en 8.3 millones de pesos.

El país es considerado un punto de paso para el tráfico del fentanilo. Estados Unidos ve un problema muy grave en este trasiego por la cantidad de muertes que deja en su país el consumo –y las sobredosis– de esta sustancia. ¿Pero eso es todo para México, esta droga no representa riesgos para nuestra población?

El fentanilo en México

Expertos y autoridades concuerdan que México es un lugar de paso para el tráfico de fentanilo y su consumo es muy escaso. Pero investigadores como Clara Fleiz, del Instituto Nacional de Psiquiatría (INP), consideran que esto no libra al país de riesgos.

México también está en el consumo, asegura la investigadora a Plumas Atómicas. Esto es porque parte de la sustancia que se exporta a Estados Unidos se queda en el país, donde se ha comenzado a generar un mercado.

“Es un problema muy importante al que le tenemos que prestar mucha atención. No es un problema menor. Estamos hablando de una droga de un poder fuerte, una droga completamente sintética”, explica Clara Fleiz en entrevista telefónica.

Fleiz expuso que se tiene certeza sobre la presencia de fentanilo y su consumo en la frontera, particularmente en Tijuana. Este hallazgo se dio gracias a su trabajo a lado de otros investigadores y la asociación civil Prevencasa, en la misma ciudad. En sus resultados –publicados en la Sociedad para los Estudios sobre Adicciones– explican que, en más del 90% de las pruebas en heroína que hicieron, la droga estaba mezclada con fentanilo.

“En las dosis de heroína había fentanilo, hay fentanilo y la gente no lo sabe”, destacó Fleiz.

Fleiz puntualiza que la droga sintética no solo se está mezclando con la heroína. Se han registrado casos de metanfetamina que también se combina con fentanilo.

“Las organizaciones de la sociedad civil, en este caso Prevencasa –con quienes trabajamos–, registran y están atendiendo más sobredosis en Tijuana”, señala. “Muy posiblemente están asociadas al fentanilo porque los usuarios y las usuarias reportan justo el consumo de este polvo blanco llamado China White”.

Esta droga, China White, es precisamente el fentanilo en una de sus presentaciones. La Sedena explica que hay varias formas de consumirla. La que envía el crimen organizado a Estados Unidos es principalmente en tabletas.

Las investigaciones de Prevencasa y Fleiz señalan que se están registrando muertes por sobredosis en el país justamente por el consumo del fentanilo. El problema es que es difícil rastrear el consumo y la presencia de esta droga justamente porque suele ser mezclada con otras sustancias. Además, no hay mucho monitoreo al respecto.

“La gravedad radica en la sustancia, pero también en el contexto. La gente a la que está llegando esta sustancia es gente que está en situación de calle, principalmente. Aunque ya hemos tenido reportes, por ejemplo, de personas que no están en situación de calle y que son consumidores de cocaína y tuvieron una sobredosis”, agregó.

Fleiz concluye que las autoridades deben atender este problema porque es un buen momento para que México lo afronte. Esto, porque no ha alcanzado los niveles que se ven en Estados Unidos. Agrega que es necesario que se haga un mayor monitoreo del consumo y presencia de esta sustancia, así como mayores recursos a la investigación de esta.

No se trata de más prohibición

De acuerdo con información del Centro Nacional contra las Adicciones (Conadic), de los casi 145 mil usuarios que solicitaron tratamiento en 2018 por algún tipo de droga –alcohol, tabaco y otras sustancias– el 2.4% eran consumidores de opiáceos y fármacos opioides. Aunque la cifra es baja, se debe considerar que muchos usuarios no tienen un hogar formal.

La investigadora Clara Fleiz destaca que en muchos casos, la gente en situación de calle es la que está teniendo acceso a esta droga. Al respecto, la Conadic señaló que, de acuerdo a un estudio, una tercera parte de los usuarios consideran inexistente el tratamiento para el fentanilo.

En general, el fentanilo es una droga sumamente potente. De acuerdo con autoridades, tanto de México como de Estados Unidos, es una droga 50% más potente que la heroína. La dependencia y la sobredosis es un riesgo constante cuando se consume esta sustancia.

Pese a las alarmas que ha levantado el consumo de esta droga en los dos países, el Dr. Gady Zabicky, titular de la Conadic, explicó que no debe ser prohibida.

“Se utiliza en todo el mundo para el laboratorio, para los quirófanos, para los pacientes con problemas de dolor. Pero si lo utilizamos erróneamente, el fentanilo es prácticamente un veneno”, declaró en un video en internet.

El doctor agregó que el fentanilo debe ser defendido para su aplicación en la medicina. Sin embargo, su uso como droga lúdica es algo que debe quedar totalmente erradicado en la población general.

Las sobredosis de esta droga suelen ser atendidas con un medicamento llamado naloxona. En Estados Unidos, la CDC recomienda que se amplíe el acceso a esta sustancia para evitar muertes por sobredosis. En México, denuncia Fleiz, este medicamento es difícil de conseguir, lo cual deja en mucha vulnerabilidad a los usuarios.