“Estamos peor que nunca” dicen los ciudadanos respecto al Mando Único

Los ciudadanos, dice una residente, no han visto mejora alguna en la seguridad desde la implementación del modelo de Mando Único.
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A tres días del asesinato Gisela Mota Ocampo, los vehículos del Mando Único ya recorren las calles de Temixco. En las camionetas en que viajan policías fuertemente armados, sobresale el hecho de que las unidades no tienen placas ni números. “Estamos peor que nunca”, dice Raquel, una capitalina que tiene cinco años de residir en dicha localidad. Raquel expresó que todos los hombres de su familia han sido detenidos por elementos del Mando Único.

Según sus declaraciones, a su esposo lo dejaron ir cuando mostró su credencial de profesionista jubilado. A dos de su hijos les propinaron gritos, golpes y amenazas; a uno de ellos lo dejaron sin celular, sin cartera y sin zapatos y cuando protestó, los agentes le dijeron: “Tenemos a tu vieja, mano”.

Otro de sus hijos recibió un tiro en un asalto ocurrido en su trabajo hace unos meses y estuvo a punto de morir. La empresa que sufrió el robo no denunció, y aunque los policías pasaron el reporte, ninguna noticia apareció en los medios. Los ciudadanos, dice Raquel, no han visto mejora alguna en la seguridad desde la implementación del modelo de Mando Único. Anteriormente, dice, los habitantes de esta localidad que tenían comercios se quejaban de que debían pagar cuotas al crimen organizado, pero ahora algunos han tenido que cerrarlos porque deben también pagar “cuota” a los del Mando Único, y ya no les alcanza.

Ya el titular de la Secretaría de Gobernación (SEGOB), Miguel Ángel Osorio Chong, había mencionado que Iguala demostró la debilidad estructural que padecen muchos municipios del país, después de lo ocurrido con los 43 estudiantes normalistas. Por tal motivo, el Gobierno Federal ofreció como solución la creación del Mando Único, el cual se ha encontrado con múltiples resistencias a escala local y, sobre todo, con una lentitud legislativa que contrasta con la velocidad con que se aprobaron cambios relacionados con los negocios energéticos o de comunicación.

También ha resaltado el hecho de que algunos gobernadores, como Graco Luis Ramírez Garrido Abreu, gobernador de Morelos, aceptaron gustosos este esquema policial, a su vez que comenzaron a señalar a todos los opositores de estar relacionados con el narco.