Estados buscan financiamientos en la COP 21 para enfrentar cambio climático

Aunque ya había un plan de combate al cambio climático desde la COP 16, no existe un monto para arrancar las operaciones de este Fondo Climático.
COP

Los gobiernos de los estados de Campeche, Quintana Roo y Yucatán se encuentran en la vigésimo primera Conferencia de las Partes (COP 21) de París, Francia. El objetivo es obtener recursos para replicar en la región actividades productivas sustentables, como la que realiza Chicza, empresa que esta formada por 56 cooperativas que se encargan de la producción y comercio de la goma de mascar, tras el cultivo y explotación sustentable del árbol de chicle, lo que permite trabajar los bosques tropicales de la selva maya del sureste mexicano sin necesidad de dañar el ecosistema.

“Los tres estados tenemos listo el Fondo Climático de la Península de Yucatán (FCPY) para poder llevar a cabo actividades de reforestación, restauración de nuestro espacio natural y para frenar la degradación de nuestra selva. Buscamos el financiamiento para generar empleos en la región a través de estas actividades económicas sustentables”, explica en entrevista en París, Carlos Rafael Muñoz Berzunza, secretario de Ecología y Medio Ambiente de Quintana Roo.

La intención de estos estados de la Republica Mexicana, es allegarse de algún instrumento de financiamiento que pudiera darse u ampliarse en la COP 21, por lo que asistieron el martes 8 de diciembre al Grupo de Trabajo de los Gobernadores sobre el Clima y Bosques (GCF), para buscar recursos entre los países desarrollados que estén apoyando proyectos de mitigación y adaptación al cambio climático, asociaciones civiles o iniciativa privada. Y aunque ya se había desarrollado un plan de combate al cambio climático desde hace cinco años (pactado en la COP 16 de Cancún de 2010), no existe un monto estimado para arrancar las operaciones de este Fondo Climático.

Uno de los objetivos, es tener un piloto de la herramienta REDD+ (Reducción de Emisiones por Deforestación y Degradación de bosques), para que México pueda implementarla en el año 2020 y con ello cumplir con los compromisos de disminución de gases de efecto invernadero y de deforestación que presentó ante la Convención de las Naciones Unidas contra el Cambio Climático. “Poner en acción el piloto y mostrar que México está listo para el plan REDD+ internacional cuesta e implica desafíos”, expresó Sébastian Proust, de la Alianza México REDD+, uno de los impulsores en París del FCPY.

“México se fijó la meta de lograr cero deforestación para 2030 y para hacerlo esperamos que se aplique el marco REDD internacional. Para ello necesitamos cuatro elementos: una estrategia contra la deforestación; tener la instalación de salvaguardas (garantizar que las actividades no dañen la biodiversidad y respeten los derechos de las comunidades); tener herramientas para monitorear cómo disminuye la deforestación; y financiamiento. En la península de Yucatán ya tenemos los tres primeros y hoy en París estamos buscando el cuarto”.