Escoltas privados causan molestias entre los vecinos de Polanco

No solo en Polanco se han suscitado este tipo de conflictos en el cual se ven involucrados estos cuerpos de seguridad.
Polanco

El día de hoy, el diario El Reforma publicó que los automóviles que usan los cuerpos de seguridad privada que se estacionan en la colonia Polanco tienen hartos a los vecinos, peatones y comerciantes. Y es que las camionetas y automóviles de estos cuerpos de seguridad son estacionados en las entradas de los garajes de los vecinos.

Asimismo, invaden esquinas, banquetas, y no solo eso, sino que además los guardaespaldas a veces bajan de los autos para intimidar a quienes pasa por el lugar.

En un recorrido realizado por el rotativo por las calles de Campos Elíseos, Alejandro Dumas, Arquímedes, Julio Verne, Eugenio Sue, Galileo, Emilio Castelar y Temístocles, entre otras, se constató varias faltas al Reglamento de Tránsito. 

Patricia, una vecina del lugar, aseguró que llegó a vivir a Polanco desde hace 20 años y, desde entonces, los problemas con los cuerpos de seguridad privada son los mismos, sin que las autoridades pongan orden.

“Sus carros los ponen en la cochera, les pides que se quiten y te ignoran o te dicen que sí, pero a veces te insultan; pasan los policías y no les hacen nada, deben impedir los abusos”, dijo la vecina que habita en un departamento de la calle Galileo.

Otro más que externó su opinión fue Jorge, quien no quiso dar su apellido por temor a represalias, quien mencionó que los momentos más críticos ocurren a la hora de la comida, pues es cuando estos guardaespaldas dejan a sus patrones.

 “Los “guaruras” se estacionan donde quieren, a veces no puedes ni caminar por la banqueta porque suben sus camionetas y son muy agresivos; muchos vecinos han tenido problemas con ellos, y casi nunca pasan los policías cuando los necesitamos, estamos indefensos”, señaló el vecino de la calle de Emilio Castelar.

Otra opinión fue la del afectado Jaime Muñiz, que es encargado de una cafetería, quién declaró que los escoltas espantan a sus clientes, pues al ver los vehículos con vidrios tipo polarizados, se marchan. “Personas que vienen de primera vez no entran (al local) porque ven a los guaruras, se van a otro lado, y hasta eso tenemos que soportar”, criticó.

En el recorrido se observó que mientras los escoltas esperaban a sus empleadores, estos platicaban con otros escoltas, con empleados de valet parking y con trabajadores de negocios de la zona.

Cabe mencionar que en los últimos nueve meses, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) detuvo en los Puntos de Control Preventivos a siete escoltas amados, quienes presentaron permisos de portación falsos.

A su vez,  Víctor Hugo Ramos, jefe general de Estado Mayor Policial, aseguró que cinco de las capturas ocurrieron en la citada colonia; otra, en inmediaciones de la Central de Abasto, en Iztapalapa, y la última, en Mixquic, Tláhuac.

 “Son personas que portan un arma de fuego, dicen ser escoltas, a veces sí cumplen esa función, pero traen permisos de portación falsos y no está avalado por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA).

“Estamos hablando de un total de siete eventos, la mayoría en Polanco, fueron cinco, y hemos descubierto que la licencia que traen es falsa, y para cotejarlo checamos con la SEDENA”, explicó Ramos. Los agentes del Estado Mayor, quienes coordinan los operativos de los 18 Puntos de Control Preventivos, llaman a la Secretaría de la Defensa Nacional para verificar el documento que muestran los supuestos guardaespaldas.

“Si en la SEDENA nos confirman que no es válido el documento, entonces a la persona la llevamos al Ministerio Público federal para que aclare la situación”, explicó el mando.

Cuando el escolta debe ser llevado al Ministerio Público, agregó, y en el lugar se encuentra la persona que lo contrató, se hace el acompañamiento del escoltado hacia el sitio que les indiquen a los agentes de la SSP. La corporación informó que no se prevé aplicar algún operativo para supervisar a los guardaespaldas.

Sin embargo, no solo en esta colonia se han suscitado este tipo de conflictos en el cual se ven involucrados estos cuerpos de seguridad, pues ha principios de marzo, esta mismo diario había publicado que en un tramo de la calle Isabel la Católica, en el Centro Histórico, por las noches, la cuadra donde se ubican el Casino Español y el Hotel Downtown es usada por los dueños de autos de lujo y sus cuerpos de seguridad como estacionamiento público pese a los señalamientos que indican que esta prohibido.

Y es que desde 2013, por disposición oficial, está prohibido estacionarse en cualquier calle del primer cuadro de la Ciudad, la cual amerita una multa de 2 mil 285 pesos a quien viole esta disposición, pero a pesar de eso, los policías que patrullan la zona no hacen realizan ninguna acción en contra de estos infractores.