EPN: “no hay bolita de cristal” para resolver el caso Ayotzinapa

Peña Nieto se mostró sorprendido de que la opinión pública responsabilice a su administración de la desaparición de los 43 estudiantes de Iguala.

Durante una entrevista que el mandatario le concedió a Rosa Elvira Vargas, periodista de La Jornada, Peña Nieto dijo que no hay razones para el “mal humor social” y defendió ciertas decisiones de su administración, como la reforma energética, la reforma educativa y el caso Ayotzinapa.

Mayo ha sido un mes ocupado para el presidente de la República mexicana; en materia educativa, Enrique Peña Nieto, junto con el Secretario de Educación, Aurelio Nuño, inició el proceso de despido de más de 4 mil docentes que participan en el paro convocado por la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).

Por otro lado, el 17 de mayo, en el marco del Día Nacional contra la Homofobia, el presidente impulsó un par de iniciativas para aprobar a nivel federal el matrimonio igualitario. Estas medidas han desatado polémica en los últimos días, mientras que muchos afirman que esto es parte de una estrategia electoral o un intento por mejorar la imagen de la presidencia, otros afirman que estos cambios llevaban tiempo gestándose y no tienen nada que ver con una agenda escondida.

 También se mostró positivo con respecto a la reforma energética aunque se le cuestionó sobre la caída del precio del petróleo (la cual “no tenía en el radar” pero hizo hincapié en que es un riesgo que era necesario correr).

Asimismo dijo desconocer la causa del rechazo de algunos docentes a la reforma educativa, en sus palabras la protesta está liderada por gente que defiende sus privilegios: “El modelo [de la reforma] es bastante generoso, noble. No es sancionador”, declaró.

En cuanto a Ayotzinapa, lo que Vargas señaló como “la gran deuda de su gobierno”, EPN afirmó que él no comprende cómo llegó a ser culpabilizado el Estado, ya que su único interés desde el 26 de septiembre de 2014 ha sido esclarecer lo ocurrido. Peña Nieto se mostró sorprendido de que la opinión pública responsabilice a su administración de la desaparición de los 43 estudiantes de Iguala.

Según dijo el presidente, la investigación sobre el paradero de los estudiantes se ha llevado de acuerdo con la ley y la PGR ha hecho todo lo que está en sus manos. Incluso afirmó que “el nivel de apertura del gobierno es tal, que abrimos [ellos, no los padres de los normalistas ni la CNDH] el espacio para que viniera un órgano de coadyuvancia en esa tarea”, refiriéndose a la intervención del Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI).

Cuando se le preguntó si confiaba en que su gobierno llegaría al esclarecimiento total de la desaparición de los normalistas, el mandatario afirmó que no va a acelerar la investigación “mas allá” aunque sería lo deseable.

Peña Nieto declaró que ninguna de las medidas que ha tomado (ni del matrimonio igualitario, ni el despido de maestros) tiene que ver con ninguna agenda electoral o con un intento desesperado por cambiar la imagen de su gobierno; la primera decisión se debe a la “sensibilización” del mandatario ante la necesidad de un país igualitario, mientras que la de los maestros tiene que ver con la aplicación de la Ley.

EPN se mostró positivo: “México está creciendo, no a las tasas que quisiéramos, pero sí de manera relevante”, aunque las cifras de su gestión en materia de economía, seguridad y educación indican lo contrario.