Enviaron carta al Papa padres de los normalistas y Manuel Mireles

Vidulfo Rosales, abogado de los familiares de los normalistas, declaró que las familias esperaban poder reunirse este domingo 14 de febrero con el Papa.
Papa

Los familiares de los 43 normalistas de Ayotzinapa, organizaciones de personas desaparecidas y víctimas, así como el líder de las autodefensas de Michoacán, actualmente preso, José Manuel Mireles Valverde, han enviado misivas al Papa Francisco ( Jorge Mario Bergoglio), para solicitarle que en la etapa final de su gira por México se pronuncie sobre las situaciones que en realidad afectan en materia de inseguridad a los mexicanos.

Asimismo, Vidulfo Rosales Sierra, abogado de los familiares de los normalistas, declaró que las familias esperaban poder reunirse este domingo 14 de febrero con el Papa Francisco, a quien buscaron a través de los padres jesuitas.

“No se pudo, pero para los padres lo fundamental es hacer llegar algún mensaje. Ya este mensaje ya fue enviado a él a través de una carta, y esperemos que ésta llegue. Lo fundamental para nosotros es que él pueda hacer un pronunciamiento, no sólo de los 43, sino del tema de desaparecidos en nuestro país. Para los padres, eso es lo fundamental. Confiamos en la sensibilidad del padre con estos temas, y esperamos que pueda tener algún pronunciamiento”, aseguró Rosales.

El abogado también mencionó que los padres de los normalistas sabían de lo imposible que era conseguir un encuentro con Francisco, luego de que ya lo habían intentado también en la visita papal del año pasado en los Estados Unidos, donde tampoco lograron reunirse con él. “Sabemos que hay mucho trabajo del gobierno mexicano para impedir esta reunión, que este es un tema que ha sido motivo de disputas”, aseguró Rosales Sierra.

También el fundador de las autodefensas de Michoacán, José Manuel Mireles, hizo llegar una carta al líder de la Iglesia Católica. En ella Mireles explicó el surgimiento de las autodefensas en Michoacán:

“Durante más de 12 años y sin que ninguna autoridad interviniera en nuestro auxilio, a pesar de denuncias y demandas; decidimos levantar las manos y la voz, apegados a los derechos universales de la legítima defensa y logramos erradicar, en su momento, el crimen en gran parte de nuestro estado, acabando con los secuestros, las ejecuciones y toda clase de violaciones y entonces salieron los decretos contra los que nos defendíamos los autodefensas”.