En Morelos, el líder de “Los Rojos” quiso “leerles la cartilla” a los alcaldes

Federico Figueroa rechazó las afirmaciones del gobernador de Morelos, quien lo señaló de tener vínculos con la delincuencia organizada.
Morelos

Santiago Mazari Miranda alias “El Carrete”, líder del grupo delincuencial “Los Rojos”, quiso reunirse con los alcaldes del estado de Morelos para poder “leerles la cartilla” y subordinarlos a sus deseos, esto de acuerdo con fuentes policíacas e información de los ediles del estado. “Los Rojos” son el grupo criminal al que se le atribuye la ejecución de la alcaldesa de extracción perredista de Temixco, Gisela Mota Ocampo.

En dicha reunión, “El Carrete” exigiría a los ediles que declararan su rechazo al Mando Único en el estado, a fin de imponer mandos municipales de su grupo y que le dieran el control de la obra pública para asignarla a empresas constructoras que él decidiera. También quería recibir hasta el 10 % del presupuesto municipal, como “derecho de piso”. Para tal reunión, de acuerdo con fuentes policíacas, “El Carrete” contaba con la ayuda de algunos de los ediles recién electos, como el de Tlaquiltenango, Enrique Alonso, de filiación perredista, y el de Amacuzac, Jorge Miranda, primo de Mazari Miranda.

Según los datos recabados con presidentes municipales y autoridades, el asesinato de Mota Ocampo aceleraría la participación de los alcaldes para participar en dicha reunión y la aceptación de las condiciones del líder criminal. La reunión sería con los ediles de la zona en la que tienen mayor presencia “Los Rojos”, que es al sur del estado, en los limites con el estado de Guerrero, y serviría para afianzar el control territorial y la complicidad con las autoridades locales.

Datos de inteligencia recabados por las autoridades estatales, indicaron que tras la oposición que algunos alcaldes recién electos expresaron contra el Mando Único, que viene operando desde hace más de año y medio, estaba la presión de Mazari Miranda,  así como de su rival, el líder de Guerreros Unidos, quien es supuestamente Federico Figueroa, hermano del desaparecido cantante José Manuel Figueroa, mejor conocido como Joan Sebastian.

Por su parte, Federico Figueroa rechazó las afirmaciones del gobernador de Morelos, Graco Luis Ramírez Garrido Abreu, quien lo señaló de tener vínculos con la delincuencia organizada y acusó al mandatario de usar el asesinato de Mota Ocampo para sacar ventaja política.

“Quien quiere sacar raja política es el señor Graco”. “Si revisan el caso, ¿quién es el que después de la muerte sale a dar declaraciones, en hechos que nada tienen que ver, qué tiene que ver (Cuauhtémoc Blanco Bravo) con la muerte de la presidenta? Nada” expresó Figueroa.

En entrevista radiofónica, explicó que si tuviera vínculos con Blanco Bravo “lo aceptaría”; sin embargo, mencionó que esta no es la primera vez que se le relaciona con algún político, pues indicó que en las campañas electorales de 2015 se le vinculó con la candidata priísta, Maricela Sánchez Cortés, porque se pensó que ella sería la ganadora de la contienda electoral y negó conocer personalmente al alcalde de Cuernavaca.

A su vez, el diputado del Partido Socialdemócrata (PSD), Julio Yáñez Moreno, solicitó al gobernador morelense retractarse de tales señalamientos que realizó en contra de la familia Yáñez, al vincularlos con Federico Figueroa y la delincuencia organizada. Expresó que los ataques del gobernador hacia Cuauhtémoc Blanco, surgido del PSD, y sus colaboradores, son el resultado de la negativa a estar en el Mando Único, tema que está superado con el decreto expedido por el Poder Ejecutivo para asumir el control de la seguridad en la capital del estado.

De acuerdo con el artículo 115, fracción 7 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos: “la policía preventiva estará al mando del presidente municipal, en los términos de la Ley de Seguridad del estado. Aquélla acatará las órdenes del gobernador del estado, cuando éste le transmita en aquellos casos que éste juzgue como de fuerza mayor o alteración grave del orden público”. Jesús Alberto Capella Ibarra, comisionado estatal de Seguridad Pública de Morelos (SSP), consideró que oponerse al Mando Único tiene dos vertientes: la primera, una profunda ignorancia y falta de interés de hacer algo que verdaderamente apoye a la ciudadanía, y dos, estar con el narco.