Embarazo Infantil, Ipas, Violencia Contra Las Mujeres

Imagen: @IpasMEX

En el Estado de México, durante 2017, el 41% de las niñas embarazadas de entre 10 y 14 años reportaron que el padre tenía de 18 a 54 años. Esto de acuerdo con datos de la organización Ipas, dedicada a defender los derechos sexuales y reproductivos de las mujeres.

Embarazo Infantil, Ipas, Violencia Contra Las Mujeres
Imagen: Ipas México

El embarazo en niñas es, en todos los casos, consecuencia de la violencia sexual. Así lo señaló la coordinadora de políticas y abogacía Fernanda Díaz de León Ballesteros de Ipas México:

No se trata de niñas teniendo relaciones sexuales con sus pares, son menores que están siendo forzadas, coercionadas o manipuladas por adultos a través del uso de la fuerza física o moral”, señaló Díaz de León Ballesteros en conferencia.

 

El estudio Violencia Sexual y Embarazo Infantil en México: un problema de salud pública y derechos humanos presentado por Ipas señala que, en mujeres menores de 15 años, el embarazo es consecuencia de la violencia estructural ejercida contra ese grupo de la población: violencia física y emocional, presión de familias y comunidades y matrimonio infantil.

“En las mujeres adolescentes en general y de las menores de 15 años en particular, contrario a lo que tradicionalmente se ha pensado, el embarazo no es resultado de una decisión o un acto deliberado, sino que, en la mayoría de los casos, es consecuencia de una falta de poder para la toma de decisiones, así como de circunstancias que están fuera del control de las niñas y adolescentes“.

Embarazo Infantil, Ipas, Violencia Contra Las Mujeres
Imagen: Ipas México

El ejercicio de poder desigual, señala la organización, se exacerba en contextos donde la disponibilidad de armas de fuego es elevada. Es el caso del Estado de México: una de las entidades más violentas para las mujeres, donde el 41% los responsables del embarazo infantil en 2017 fueron hombres adultos. En el 21% de los casos, el padre tenía de 15 a 17 años y solo en el 2% el padre era menor de 15 años.

Del 36% restante no existen datos sobre la edad de los padres. No obstante, como señala Díaz de León Ballesteros, “la razón por la que no se conoce la edad del responsable es que ese embarazo es consecuencia de la violencia, pues no se quiere dejar rastro de la persona”.