El Papa Francisco no se reunirá con padres de los 43 normalistas: CEM

El secretario general del CEM, Eugenio Andrés Lira Rugarcía, informó que es muy complicado que Francisco se reúna con los padres de los 43 normalistas.
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La próxima visita del máximo jerarca de la Iglesia Católica, el Papa Francisco (Jorge Mario Bergoglio) a México, contendrá más temas de índole política que temas relacionados con los derechos humanos. Diversos expertos en la materia ha mencionado que las actividades que realizará el pontífice en la nación reflejan el poco u nulo interés que ha sostenido la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), por confrontar seriamente al Gobierno federal, así como de reconocer problemas múltiples existentes, como la pederastia o la trata de personas, que ocurren en el país y en el seno de la misma Iglesia.

Poco después de que el secretario general del CEM, Eugenio Andrés Lira Rugarcía, informara que era muy complicado que el Papa se pudiera reunir con los padres de los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa, varios expertos señalaron que la imagen del Papa podría verse deteriorada por evadir uno de los casos sobre derechos humanos de mayor repercusión suscitados en México recientemente.

Por su parte, el investigador del Colegio de México, Roberto Blancarte Pimentel, subrayó que los intereses burocráticos del Vaticano como de México, terminaron por pesar más en la planeación de la agenda del Papa que el de diferentes grupos defensores de los derechos humanos, como lo son las víctimas de pederastia y padres de los 43 normalistas.

“Lo que vemos en estos viajes es que el Papa es muy cuidadoso, y mucha gente espera que el Papa hable y él no lo hace. Como sucedió en Cuba cuando la gente esperaba que hablara de los pesos y contrapesos. Eso significa que más o menos va a suceder lo mismo en el caso mexicano. Seguramente, no va hacer referencia directa a los padres de Ayotzinapa”, enfatizó el académico.

A su vez, las múltiples voces que exigen que el Papa Francisco reciba a las familias de los 43 normalistas, se hicieron escuchar en el recinto de la Basílica de Guadalupe al finalizar la marcha-peregrinación que partió del Centro Histórico para conmemorar los 15 meses de la desaparición forzada de los 43 estudiantes en Iguala, Guerrero. “Queremos obispos del lado de los pobres” gritaban algunos.

Cabe señalar que a pesar de la presencia de las familiares de los normalistas de Ayotzinapa, ninguno de los sacerdotes que ofician misa otorgó algunas palabras. Al finalizar el servicio, los manifestantes volvieron a gritar consignas: “¿Dónde están, dónde están, nuestros hijos dónde están?”. “El Papa en Ayotzinapa”. “¡Justicia, justicia!”. “Fue el Estado”.

Debido a esto, el sacerdote jesuita Sergio Cobos, salió de la Basílica con los manifestantes y se dirigió a algunas madres de los normalistas, a las cuales les expresó que: “Aquí en la puerta de la misericordia, con ellos vamos a caminar. Este es el signo más triste y corrupto de los poderosos y las autoridades. Que dios y la virgen les de fuerza. Que no decaigan, que no se dejen desanimar; porque se necesita inteligencia y organización. Hay fuerzas que los quieren dividir, aniquilar, que se mantengan con fortaleza. Y que los medios presentes, trasmitan la voz de ellos, piden solidaridad, fraternidad; sean católicos o no, es un problema de México y humano”. Sin embargo, una madre de familia le espetó: “El Papa me decepcionó”.

El jesuita les mencionó que ya de realizaron diversas peticiones para que el Papa los reciba, pero que hasta ahora no se ha resuelto nada, aunque resaltó que el pontífice fue la primera autoridad de la Iglesia católica en hablar sobre el tema de Ayotzinapa.