El narcotráfico lucra con un pez en peligro de extinción

El tráfico de totoaba no sólo está llevando a su propia extinción, sino que también está afectando a la vaquita de mar, un mamífero marino que está en estado crítico de extinción.

La totoaba, un pez cuyo valor supera al de la cocaína, es uno de los negocios en los que el narcotráfico lleva años diversificándose. Por eso, muchos han comenzado a apodarla como “cocaína acuática”.

El peso promedio de una totoaba es de 50 kilos y puede vivir alrededor de 25 años. Este pez es muy valorado en China por sus propiedades afrodisíacas y curativas, aunque la única parte codiciada de este espécimen es su vejiga natatoria, ya que el resto de su cuerpo es tirado de vuelta al mar o al basurero.

La vejiga natatoria de la totoaba se trata con sal para su conservación, por eso puede durar años y traficarse fácilmente en el mercado negro asiático. El caldo que se elabora a partir de la vejiga natatoria puede venderse en más de 60 mil dólares el kilo (eso es un aproximado de 1 millón 132 mil pesos).

De acuerdo con Miguel Rivas, coordinador de la Campaña de Océanos de Greenpeace, esto “no sólo se trata del asunto de la sopa y la medicina, sino se ve como un asunto de inversión a largo plazo” (Vía Reporte Indigo).

Según informes de la Procuraduría General de la República (PGR), se han incautado en los últimos cuatro años alrededor de siete toneladas de totoaba. En México, este animal está considerado como especie en peligro de extinción, aunque no se sabe con exactitud en qué estado se encuentra el pez en territorio mexicano, ni cómo detener su explotación.

La totoaba es endémica del Mar de Cortés, es decir, que no se reproduce en ningún otro entorno más que en esta zona del norte de México. Aunque el gobierno exhorta a acabar con la explotación de esta especie, no existe suficiente infraestructura que garantice su seguridad.

En el informe “La Pesca Ilegal en México: Una barrera a la competitividad”, publicado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO) en 2012, se afirma que el narcotráfico está involucrado en la pesca ilícita. Esto se debe a que la legislación que castiga este crimen está rezagada y, al contrario de productos como la cocaína o la marihuana, es fácil su transportación y altamente redituable. De ahí que el narcotráfico haya visto en la totoaba una opción fácil para lucrar.

Las medidas que deben tomarse tienen que ver con, por un lado, proporcionar mejor calidad de vida a los pescadores, dotarlos de embarcaciones legales y adecuadas y, por otro, disponer redes de seguridad que vigilen las aguas nacionales.

De acuerdo con números de la Fiscalía General, desde 2009 hasta la fecha, se han llevado a cabo mil 500 detenciones de personas relacionadas con la pesca ilícita, de los cuales 918 fueron consignados ante un juez y el resto fueron puestos de inmediato en libertad.

En México, el Artículo 420 del Código Penal indica que se impondrá una pena de uno a nueve años de prisión y el equivalente de 300 a 3 mil días de multa para quien de manera ilícita realice cualquier actividad con fines de tráfico o capture, posea, transporte, introduzca al país o extraiga del mismo algún ejemplar de alguna especie considerada endémica amenazada o en peligro de extinción.

Según Miguel Rivas, el margen de impunidad sobre estos crímenes tiene que ver con la falta de fiscalización. Los procesos judiciales en materia ambiental están rebasados, ya que el gobierno destina poco presupuesto (Profepa redujo el personal operativo en materia ambiental en un 75%).

Por lo general, la ruta para traficar totoaba va de México, a Estados Unidos y de ahí a Asia, especialmente a Hong Kong. Según el sitio Think Progress, es común que los mexicanos ayuden a individuos asiático americanos a transportar las vejigas natatorias a la frontera.

El tráfico de totoaba no sólo está llevando a la propia extinción de dicha especie, sino que también está afectando a la vaquita de mar, un mamífero marino que se encuentra en estado crítico de extinción, debido a su captura incidental. Si no se encuentra una solución efectiva pronto y se bloquea al narcotráfico de su comercio, es probable que ambas especies desaparezcan por completo.