El desmonte de Tajamar no constituye un caso de ecocidio: PROFEPA

El procurador señaló que muchas de las denuncias realizadas por ciudadanos y ambientalistas no corresponden con la realidad de los hechos en Tajamar.
Tajamar

La Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (PROFEPA), manifestó que el las obras de desmonte del manglar Tajamar para la construcción de un centro comercial, estacionamientos, viviendas y oficinas, no constituyen un caso de ecocidio ni de devastación ambiental. El Procurador Federal de Protección al Ambiente, Guillermo Haro Bélchez, declaró que las autorizaciones del impacto ambiental y de cambio de uso de suelo son válidas y continúan vigentes; además de que los términos y condiciones de la manifestación de impacto ambiental realizado en 2005 han sido cumplidos hasta la fecha.

La PROFEPA concluyó que no hay indicios de existencia de daños ni responsabilidad ambiental atribuible a el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (FONATUR), como resultado de la remoción de manglar en el Malecón Tajamar, “por tanto no es preciso afirmar que estamos ante un caso de ecocidio”, expresó Haro Bélchez.

El procurador también señaló que muchas de las denuncias realizadas por ciudadanos y ambientalistas no corresponden con la realidad de los hechos. Como ejemplo mostró una foto que un ciudadano tuiteó para denunciar la muerte de cocodrilos en el manglar, pero de acuerdo a la PROFEPA, se trata de la imagen de un cocodrilo viejo que murió por causas naturales en Filipinas.

En otra foto, que también circuló en redes sociales, se muestra a un cocodrilo muerto con la cola cortada, pero se trata de un cocodrilo muerto en Cozumel, no en polígono Tajamar, según la Procuraduría Ambiental. El procurador también expuso que el área en cuestión apenas representa el 2.1% de las 3,533 hectáreas donadas por FONATUR al Área Natural Protegida Manglares de Nichupté y Ecopark, lo que revela que por cada hectárea desarrollada por FONATUR, se donaron 50 hectáreas.