El azúcar y el proteccionismo estadounidense

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Estados Unidos es famoso por su doble moral, sobre todo en lo que compete a temas de competencia económica, en donde por un lado promueve al libre mercado y, por el otro busca obtener posiciones ventajosas, de hecho hay muchos ejemplos de prácticas de boicot contra otras economías, todo para favorecer a empresas de ciertos sectores. Sin embargo, ahora que en el gobierno estadounidense está instalado un personaje que busca impulsar políticas económicas proteccionistas han empezado a surgir de manera mucho más implícita embates contra el libre comercio entre las dos naciones.

Para México no es nuevo que Estados Unidos utilice querellas legales para romper los acuerdos de libre comercio y debilitar sectores de la economía mexicana que son fuertes y competitivos. El caso más reciente y más conocido fue el famoso “embargo atunero”, en el cual Estados Unidos suspendió las importaciones de atún mexicano, debido a que acusaron a los productores mexicanos ante la Organización Mundial de Comercio (OMC) de literalmente “matar delfines” durante los procesos de pesca de atún; es por eso que por mucho tiempo el atún mexicano tenía la obligación de especificar en su producto que era “atún libre de delfines”.

Con ese embargo, Estados Unidos logró por muchos años pasar por encima del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y fortalecer ese sector a partir de apoyos gubernamentales y subsidios a los productores. Es decir esa táctica desleal le permitió a Estados Unidos ganar tiempo para impulsar el crecimiento de ese sector a través de una falsa querella legal que le permitió adoptar políticas proteccionistas mientras es resuelta por los organismos de comercio internacional. 

Este conflicto comercial fue ganado por México el año pasado y la OMC determinó que México podía imponer sanciones a Estados Unidos por poco más de 163 millones de dólares anuales, por el tiempo en que el sector fue boicoteado con la etiqueta de “Dolphin Safe” (seguro de delfines) en los productos mexicanos. Ante ese fallo, México, vía la Secretaría de Economía, determinó que suspenderá beneficios a ciertos productos estadounidenses, los cuales no estarán libres de impuestos y aranceles. (Vía: El Economista)

Pero ahora, Estados Unidos se ha lanzado contra otro producto del sector primario mexicano que es el azúcar refinada, lo cual viola de nuevo el Tratado de Libre Comercio. En este caso específico, los productores azucareros impulsaron una denuncia en 2014 contra los productores mexicanos debido a que supuestamente estos están cometiendo “dumping” y además están recibiendo subsidios gubernamentales para aumentar su productividad, lo cual es violatorio de las normas del acuerdo comercial de Norteamérica.

Para dejarlo claro, el “dumping” es una práctica comercial desleal en donde un competidor baja deliberadamente los precios de su producto, incluso por debajo de su precio de producción con el fin de debilitar a sus competidores. Como podemos ver, el sector primario estadounidense de nuevo quiere sacar ventajas boicoteando a productores mexicanos a través de denuncias comerciales que les permiten obstaculizar la competencia, en este caso con los azucareros mexicanos, los cuales tienen que pagar aranceles, cuotas compensatorias y tienen restringidas sus exportaciones desde el año 2015.

Esta denuncia que lleva ya varios años, ha tomado revuelo con las políticas proteccionistas del gobierno de Donald Trump, ya que parte de sus objetivos en política económica es reducir el déficit comercial con México, así que este tema podría ser el inicio de ese camino. Recordemos que la balanza comercial es un indicador que muestra la relación entre exportaciones e importaciones con un país en particular, el déficit comercial por tanto es cuando las importaciones con un país son mayores que tus exportaciones, lo contrario es el superávit, en donde son mayores las exportaciones que las importaciones.

Esta denuncia de la American Sugar Coalition (ASC), acompañada de las presiones sobre la renegociación trilateral del TLCAN, han obligado al gobierno mexicano a negociar con el Departamento de Comercio y con el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos para dar solución al conflicto comercial. El acuerdo va a impactar directamente a los productores mexicanos debido a que se aceptó reducir las exportaciones de azúcar refinada y aumentar las de azúcar cruda en una proporción de 40% de refinada frente a un 60%  azúcar cruda.

Esto por supuesto beneficia a la industria estadounidense, la cual va a crecer en los procesos de refinación del producto, proceso que le añade un valor agregado al producto. Es decir, lo que buscan los productores estadounidenses es que México exporte una proporción mayor de materia prima sin valor agregado, con el fin de ser ellos quienes se encarguen de hacerlo y aumentar así sus utilidades, sin duda un ejemplo de comercio desleal y de violación a los acuerdos de libre comercio y libre competencia.

Para darnos una idea de la dimensión de este sector en México, el azúcar representa 930 mil empleos directos, más de 2 millones empleos indirectos; produce anualmente unos 27 millones de pesos, lo que representa el 0.4% del PIB nacional, 11.6 del PIB primario y 2,5% del PIB manufacturero según cifras del INEGI. Con esta negociación, por supuesto que estos números tenderán a la baja. (Vía: Expansión)

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