¿Ehhh puto? Los Lobos golean a la homofobia en el fútbol

Lobos México no es sólo un equipo de fútbol, es un club cultural y recreativo que lucha en pro de la diversidad sexual. La organización ofrece un ambiente libre de discriminación para la comunidad LGBTTTI. Además presume de tener un alto nivel competitivo que les ha permitido ganar premios nacionales e internacionales.

Como muchos adolescentes, David Médez era un fanático del fútbol, por lo que aprovechaba cualquier oportunidad para jugar. Pero, no encontraba muchos espacios para practicarlo, debido a su orientación sexual. Para él, ser gay representaba un obstáculo.

“Me acuerdo que mis compañeros de secundaria me discriminaban por mis preferencias sexuales. Yo lo único que quería era hacer deporte.” (Vía El País)

Por ese motivo, en 2004, decidió fundar Club Lobos México, un club deportivo para la comunidad LGBTTTI. Actualmente, está conformado por 70 personas y cuenta con sedes en la Ciudad de México y Guadalajara.

“Quería crear un espacio en el que la gente se sintiera a gusto y en confianza, así que empecé a hacer convocatorias a través de un grupo de MSN y en chats de gente gay… La primera vez nos reunimos en Chapultepec y solo llegó una persona” (Vía El País)

Los Lobos, junto con los Halcones, son los primeros equipos deportivos de la Comunidad LGBTTTI. Estos pioneros lograron que se creara la primera Liga de Fútbol Gay, la cual es reconocida por organizaciones deportivas de Argentina y de España. David Méndez recuerda que el principio fue duro, sobre todo, debido a la discriminación.

“De repente las personas que jugaban se acercaban porque veían que éramos muchos. Cuando notaban que éramos gays se alejaban o empezaban a insultarnos… Una vez, unos chicos jugaron con nosotros, pero ni siquiera nos querían tocar. Nos querían humillar pateándonos o dándonos balonazos. Incluso en una ocasión nos llegaron a amenazar de muerte. Ahí sí nos asustamos.” (Vía El País)

Conforme fue creciendo el equipo pudieron integrarse a la Liga de la Delegación Cuauhtémoc. Ahí, la discriminación continuó. Recuerdan que hacían comentarios como “No porque sean putos no les vamos a pegar”, o, en vez de decirles lobos les llamaban lobas.

“Al principio no estábamos muy adaptados a la cancha y nos goleaban. Luego comenzamos a mejorar y se molestaban cuando les ganábamos. Poco a poco nos fueron aceptando y actualmente en esa liga el tema ya no es nuestra orientación sexual ahora lo es nuestro nivel de juego.” (Vía El País)

Mario Prizaña, uno de los miembros de Lobos México, afirma que la aceptación del equipo fue aumentado en medida que mejoró su nivel.

“Nos hemos ido ganando el respeto de los equipos. Ya no se trata de jugar contra el equipo de gays que no van a meter ni un gol. Ya es algo serio. Antes decían, ¿a poco nos van a ganar estas?, ahora te felicitan cuando haces una buena jugada.” (Vía El País)

Además de ser campeón de copa de la Liga de la Delegación Cuauhtémoc, conformada por 35 equipos, han jugado varios torneos internacionales. En 2013 ganaron los World Out Games en Bélgica, un evento organizado cada año para deportistas LGBTTTI- En 2014 obtuvieron la medalla de bronce en los Gay Games en Cleveland, un evento internacional que se organiza cada 4 años. Y en el 2015 fueron campeones de la copa Divermex, un torneo internacional que organizó la comunidad LGBTTTI de México.

Actualmente, Lobos México ya no sólo se concentra en el fútbol, es un proyecto cultural y recreativo que apoya la diversidad sexual. Además de practicar fútbol y voleibol, montan obras de teatro musical y otras campañas de información.

“Esas son las disciplinas fijas, pero también viene gente a ofrecer clases o cursos ocasionalmente… Hemos realizado campañas de detección de VIH y de no discriminación. Queremos hacer de este proyecto algo más integral y poco a poco expandirnos a nivel nacional”. (Vía El País)

Jeffrey Saúl Romero, psicólogo del deporte, cree que estas iniciativas son sanas, pues permiten a los deportistas con preferencias sexuales distintas practicar un deporte sin que tengan sufrir la presión social:

“El hecho de tener que ocultar su orientación sexual por miedo a que lo traten diferente genera ansiedad en el deportista. Puede afectarle en su desempeño porque no solo están concentrados en rendir en su deporte, también están pensando en todas las consecuencias de su identidad… Que existan estos equipos les permite ser más libres y enfocarse en el deporte y eso definitivamente es muy sano.”

En el fútbol no se ha podido erradicar la discriminación; en los últimos años se ha popularizado el grito “ehhh… puto”. Aunque algunos aficionados defienden que este grito no es homofóbico, la comunidad LGBTTTI sostiene que es imposible, pues el grito se ha utilizado para ofender. Por ello, iniciativas como la de los Lobos ayudar a generar mayor conciencia de la discriminación en el deporte mexicano.

“Se combate contra una cultura que tradicionalmente ha privilegiado la masculinidad dominante. Incluso en la Ciudad de México todavía están pasando cosas que no deberían estar pasando: activistas trans que son golpeados en la calle, jóvenes gays que son acosados por la policía en la Zona Rosa o lesbianas que quieren vetar del vagón de mujeres.”

David Méndez, fundador de los Lobos, nos recuerdan que estas iniciativas son signo de que las cosas están cambiando, pero queda mucho por hacer.

“Es una lucha que no va a terminar. No es una cosa de homosexuales, en México nos falta mucha igualdad e inclusión. Somos seres humanos y punto. Me encantaría que dejáramos de poner etiquetas a una preferencia sexual. Falta mucho, pero ahí vamos, poco a poco.”

 

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