Diputados aprueban dictamen para eliminar fuero a funcionarios públicos

Este jueves, los diputados de la Comisión de Puntos Constitucionales, aprobaron por unanimidad la eliminación del fuero a funcionarios públicos de cualquier nivel y de cualquier cargo.

La reforma que se implementaría para la eliminación de éste, modificaría los artículos 17, 61, 74, 108, 110, 111, 112 y 114 de la Constitución en materia de procedencia, con lo que cualquier funcionario público podrá ser sujeto de un proceso jurídico y esto incluye al Presidente de la República.

Así mismo, este proyecto ya aprobado por los diputados, busca que se modifiquen las imputaciones que pueden hacerse al presidente mexicano, que en este momento son solamente la “traición a la patria” (un concepto jurídico bastante confuso) y los delitos graves del orden común (que son todos aquellos delitos que ameritan más de cinco años de prisión).

Ahora, esta reforma será pasada a la cámara de senadores para su revisión, discusión y futura aprobación o rechazo por parte de la cámara alta. Esta intención reformatoria cumple con una de las grandes demandas históricas de México, en el que el fuero asegura un aura de impunidad sobre los funcionarios públicos.

La impunidad aparente, es real solo términos procesales, pues mientras estén en funciones no pueden ser objeto de un proceso jurídico, por lo que cualquier tipo de delito queda invalidado (como un proceso jurídico) hasta que pase por otro proceso legislativo para aprobar un proceso en su contra (no así las investigaciones).

Ahora, esto significa, de alguna manera, que cualquier tipo de funcionario podrá ser investigado y procesado mientras desempeña su cargo y función específica y las resoluciones derivadas de ello tendrán que ser acatadas en el instante y forma que la autoridad competente lo adjudique.

Durante años se ha discutido la existencia de este fuero, pues muchos políticos juzgados e investigados han aprovechado esta misma figura legal para desviar los casos y, en algunos casos, escapar del país antes de poder ser procesados.

Ahora, el uso político del fuero y su remoción, como en el caso de Andrés Manuel López Obrador, en 2005, demostró que, en todo caso, esta es una figura legal que burocratiza los procesos legales en cualquier sentido, tanto como para el inculpado como para la autoridad de impartición de justicia.

Con información de Milenio