Diputados aprueban reforma para castigar ofensas en internet: no amenaza libertades, pero preocupa su intención

Como si esta tarde en que se discute la Ley de Seguridad Interior en el Senado no fuera lo suficientemente horrenda para nuestras leyes, la Cámara de Diputados cometió un atropello que parece menor pero que podría tener consecuencias considerables para la libertad de expresión y la forma en que convivimos en redes sociales.

El PRI propuso una reforma para castigar cualquier expresión en internet que busque causar descrédito, perjuicio o exponer públicamente a otra persona; es decir, bajo el pretexto de proteger a la gente de la difamación, de la noche a la mañana, opinar en redes sociales y el resto del internet podría convertirse en una falta punible.

¿Cómo funcionaría esto? Simple: alguien que se considera difamado o agraviado por ti por tus comentarios en línea te demanda con la mano en la cintura.

Así, por ejemplo, Javier Lozano podría demandar a Plumas Atómicas porque hemos expuesto cómo la RAE corrigió su mala y desactualizada ortografía y, de paso, subrayamos la tremenda grisura que tiene toda la vida del político barbaján. ¿Ven cuán simple fue? Un simple comentario de este tipo ( ‘este’ siempre sin acento, eh, Javier) de la noche a la mañana podría convertirse en un agravio merecedor de una demanda. 

La reforma al artículo 1916 del Código Civil Federal  quedó de la siguiente forma: ahora se podría juzgar “a cualquier que comunique, a través de un medio tradicional o electrónico, a una o más personas la imputación que se hace a otra persona física o moral, de un hecho cierto o falso, determinado o indeterminado, que pueda causarle deshonra, descrédito, perjuicio o exponerlo al desprecio de alguien“.

La principal diferencia con el artículo anterior es que no se especificaba el medio de difusión; en cambio, ahora se precisa que este presunto agravio podría ocurrir en internet.

Pero la propuesta del priista Pablo Elizondo García fue muy celebrada por su partido, tanto que tuvieron el descaro de tuitear al respecto… ¡y echarnos la culpa diciendo que ‘lo hacen por nosotros’!

Eso sí: alguien se arrepintió más tarde y el tuit fue borrado, como si eso pudiera borrar la ley aprobada. (Vía: Buzzfeed)

https://twitter.com/DiputadosPRI/status/941505775431806977

Mientras esta nota fue escrita el PRI volvió a tuitear una presunta precisión sobre la reforma, pero de momento es solamente eso: una presunta precisión que no abona ni cambia la percepción o la interpretación del artículo modificado.

Para varios expertos en libertad de expresión y derechos digitales, sin embargo, esta modificación parece ser más un distractor que otra cosa: ya que hay otras leyes, disposiciones y tratados internacionales que México ha firmado, además de la Constitución, que limitarían ese intento (fallido).

De momento, esta ley pasará al Senado, donde de todo corazón esperamos que sea rechazada o, al menos, que quede arrumbada hasta caer en el olvido. (Vía: Animal Político)

No se trata solamente de subrayar en internet la pusilánime y triste vida de Javier Lozano (quien seguro votará a favor de este esperpento); se podría comprometer una arista importante de nuestra libertad de expresión en un lugar crucial para nuestra sociedad: el internet.

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