Dignidad del trabajo: el despido de empleadas de limpieza en el IEMS

Exigen garantizar el derecho a un trabajo digno y una remuneración justa para la población trabajadora del Instituto de Educación Media Superior (IEMS).

La semana pasada, un grupo de activistas firmó un documento con la exigencia de garantizar el derecho humano a un trabajo digno y una remuneración justa para la población trabajadora del Instituto de Educación Media Superior (IEMS) de la Ciudad de México. Estas demandas surgieron a raíz del despido injustificado de 59 trabajadoras de limpieza que laboraban en el Instituto hasta los pasados 8 y 9 de febrero. La demanda publicada el 29 de febrero de 2016 por el Comité Cerezo está firmada por miembros de la comunidad estudiantil, administrativa y docente del Instituto y por diversos grupos y organizaciones de defensa de derechos humanos.

Los empleados de limpieza del Instituto no trabajaban directamente para el Instituto, debido a que la empresa Roc S.A. de C.V. tenía la licitación de estos contratos en 2015. Esto se debe a que sólo los trabajadores contemplados en los  “Lineamientos para el mantenimiento y conservación de los bienes muebles de oficina, inmuebles y equipo electromecánico” son considerados parte de la institución, mientras que el resto depende de la subcontratación a cargo de empresas, caracterizadas por violar los derechos humanos y laborales de las trabajadoras de limpieza.

En consideración de que el Instituto se funda sobre la confianza y la promoción de la educación gratuita y democrática, los firmantes del pronunciamiento identificaron la urgencia de la atención al problema de la estabilidad laboral y promovieron el acceso a la seguridad social “como una condición indispensable para poder llevar una vida digna, entre muchas otras”. Entre las acciones en apoyo a las empleadas despedidas, se presentaron quejas ante la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF) y ante conciliación y arbitraje de la CDMX, presentadas el 10 y 15 de febrero de este año.

Las demandas específicas presentadas ante la presidenta del Consejo de Gobierno del IEMS de la Ciudad de México (la maestra Alejandra Barrales) están:

1. la solicitud de una sesión extraordinaria para discutir el problema aludido;

2. que la presidenta proponga modificaciones a los estatutos legales del Instito para que “de manera expresa los trabajadores y las trabajadoras de limpieza sean considerados parte de la comunidad del Instituto adquiriendo así las obligaciones y derechos que les correspondan dentro del mismo”;

3. que las funciones de los empleados de limpieza se consideren dentro de los “Lineamientos para el mantenimiento y conservación de los bienes muebles de oficina, inmuebles y equipo electromecánico adherido a los inmuebles a cargo del IEMS”;

4. que se consulte a un especialista en materia laboral para realizar el cambio legal propuesto;

5. por último, que no haya represalias contra “trabajadoras y trabajadores, abogados, estudiantes y maestros del propio Instituto y organizaciones de derechos humanos y sociales que en todo momento apegados a derecho y ejerciendo sus derechos humanos han decidido defender su fuente de trabajo o acompañar a las trabajadoras en la defensa del mismo”.

La subcontratación de empleados para la limpieza en instituciones y organismos públicos permite que haya graves violaciones a los derechos humanos y laborales de los trabajadores. El tipo de contratación que ofrecen este tipo de empresas no contempla la posibilidad de hacer antigüedad en el trabajo, obtener prestaciones de acuerdo con los años de servicio y asegurar condiciones dignas para el ejercicio y la conservación del trabajo.