Detienen y 7 horas después liberan a Alejandro Vera, exrector de UAEM

La Policía de Investigación Criminal de Morelos detuvo la noche de ayer, 23 de enero, a Alejandro Vera Jiménez, exrector de la Universidad Autónoma de Morelos (UAEM), acusado de “abuso de confianza” en agravio del Sindicato de Trabajadores Administrativos de la universidad, un delito menor que no requeriría un operativo mediático y policiaco como el ocurrido la noche de ayer, señala su defensa.

Su detención ocurrió después de una reunión que Vera Jiménez mantuvo con académicos de la UAEM. El Fiscal Anticorrupción morelense, Juan Salazar, se presentó en el lugar junto con una orden de aprehensión. Vera fue trasladado al Centro de Reinserción Social (Cereso) “Morelos”, donde estuvo alrededor de 7 horas hasta que el mismo juez que giró la orden de aprehensión, Jesús Valencia, determinó que no era necesaria la prisión preventiva.

Luego del sesudo análisis del juez, se le impuso a Vera una medida cautelar: “arraigo domiciliario nocturno” (ajá: toque de queda), se le retiró su pasaporte para garantizar que no saldrá del país y se le pidió no salir tampoco del estado mientras se sigue su proceso. (Vía: Milenio)

Hasta ayer, el exrector seguía en libertad otras ocho acusaciones en su contra gracias a amparos y diferentes mecanismos. Sin embargo, la detención ocurrida la tarde de ayer vino casi de la nada para el exfuncionario universitario.

Tal como ha sido su defensa desde que comenzaran los señalamientos en su contra, acusa que toda la investigación forma parte de una campaña en su contra desde la gubernatura de Graco Ramírez, quien, según Vera y sus partidarios, lo ve como una competencia real frente a las elecciones estatales de este año.

Alejandro Vera, desde su posición como rector de la universidad estatal, había sido un duro crítico de Ramírez, señaló y denunció las fosas clandestinas encontradas en 2016 y 2017 en Cuautla, Jojutla y Tetelcingo.

Para la defensa de Vera, la detención se cometió de forma irregular y con exceso de fuerza, al salir del Cereso, el exrector comentó:

“Llegaron arbitrariamente a decirme que tenían una orden de aprehensión por una denuncia de abuso de confianza y que tenía que irme con ellos. Traigo ocho amparos en mi bolsa y pedí que me dejaran revisar el documento que llevaban pero no me dejaron” (Vía: Animal Político)

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