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Ser detenido en el día más simple y cotidiano de tu vida

Ser detenido por: correr en la noche, caminar solo, usar una sudadera o una gorra, tener un piercing o un tatuaje, no es un delito. Pero, ¿qué harías si sí te detienen?

Sobran la experiencias en todos nuestros círculos de amigos en las que dos oficiales, y cuando menos te das cuenta ya son cuatro, se acercan y en el mejor de los casos te dicen: “Íjole joven, me va a tener que acompañar”. En las situaciones más desafortunadas el “¡Órale cabrón!”, vaticina que: te pondrán las esposas, te meterán a la patrulla, te amedrentarán, te darán una vuelta por la colonia, te dejarán donde te levantaron todo magullado y probablemente sin cartera.

Pues lo polis no pueden hacer eso y tú debes de aprender a defenderte, ¿cómo reaccionar en el caso de ser detenido injustificadamente en el día más simple y cotidiano de tu vida?

Los artículos 14 y 16 de la Constitución Política de los Estado Unidos Mexicanos establecen que nadie puede ser  molestado en su persona, ni privada de su libertad, sin que exista previamente una orden fundada y motivada, emitida por una autoridad competente; siendo la única excepción cuando se trate de un delito flagrante o un caso urgente, según lo establecido en los artículos 266 y 268 del Código de Procedimiento Penales para el Distrito Federal. 

Nadie puede ser detenido sólo por ser sospechoso.

La sospecha puede ser utilizada para afectar la libertad mediante actos de revisión o prácticas discriminatorias y desiguales por parte de la autoridad=Abuso de autoridad. 

La Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal señala que las detenciones arbitrarias son contrarias al principio de presunción de inocencia: “Se detiene a alguien para confirmar una sospecha, no para determinar si es el probable responsable de haber cometido un delito”.

Por si las dudas  y porque desafortunadamente hay una probabilidad de que te pase lo que a tus amigos, aquí unos consejos:

  • Pide a los polis que te digan la razón por la que te están deteniendo.
  • También que identifiquen con nombre, cargo y dependencia a la que pertenezcan.

Digamos que en lugar de actuar a la defensiva, trata de actuar a la ofensiva -si se puede claro- . Si ya se puso muy feo, no pierdas el control de la situación y:

  • Memoriza los datos de la patrulla o carro en el que te lleven.
  • Trata de identificar la mayor cantidad de elementos al momento de tu detención, nombres de calles, referencias de lugares y la hora.
  • Solicita la comunicación con al algún familiar.

Si la situación está muy pinche, busca gente a tu al rededor y antes de ser montado a la patrulla grita tu nombre y procedencia, por eso es bueno que las personas recuperemos la cultura del registro y tomemos video o fotos cuando una detención arbitraria se presenta.

Por último, no olvides levantar una queja ante la Comisión Nacional de Derechos Humanos del DF. y andar sin miedo pero a las vivas.