Desigualdad económica, terreno para el narcotráfico: papa Francisco

Esta mañana el papa Francisco se reunió con el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, y diversos secretarios de estado en Palacio Nacional.

Esta mañana el papa Francisco se reunió con el presidente de la república, Enrique Peña Nieto, y diversos secretarios de estado en Palacio Nacional. Allí el Sumo Pontífice sostuvo conversaciones privadas con el presidente y diálogos públicos con los altos funcionarios.

En el discurso que impartió el papa Francisco, señaló que su visita tenía como objetivo ser mensajero de misericordia y paz y presentarse como hijo frente a la virgen de Guadalupe. Agradeció el recibimiento del presidente y habló de la riqueza geográfica y cultural de México. Celebró la juventud de la población mexicana y su capacidad para renovarse desde su temprana edad. El centro de su discurso, sin embargo, se ocupó de comentar en interpretar de manera discreta la situación del país:

La experiencia nos demuestra que cada vez que buscamos el camino del privilegio o beneficio de unos pocos en detrimento del bien de todos, tarde o temprano, la vida en sociedad se vuelve un terreno fértil para la corrupción, el narcotráfico, la exclusión de las culturas diferentes, la violencia e incluso el tráfico de personas, el secuestro y la muerte, causando sufrimiento y frenando el desarrollo.

El dispositivo de seguridad que se puso en acción para proteger la visita papal incluyó el cierre del Zócalo desde las 00:00 del 12 de febrero hasta las 02:00 del 13. El acceso estuvo abierto a 64 mil personas que fueron revisadas minuciosamente antes de entrar a la plaza para asegurar la zona.

Su Santidad aseguró que el gobierno mexicano puede contar con la iglesia católica en la edificación de la civilización del amor. Finalmente, dijo que su visita sería en calidad de anunciador de la misericordia como camino para la justicia y la paz.

Al terminar su estancia en Palacio Nacional, el papa salió a dar un recorrido por la plancha del zócalo y arribó a las puertas de la Catedral Metropolitana, donde fue recibido por Miguel Ángel Mancera, jefe de gobierno de la Ciudad de México.

Tras este encuentro, el papa volverá a la nunciatura apostólica a las 13:30. Por la tarde, oficiará misa en la basílica de Guadalupe a las 16:45.