Otro cuerpo en Ciudad Universitaria, ahora en La Cantera: ¿qué está pasando en la UNAM?

Ayer, alrededor de las 3 de la tarde, un vigilante encontró el cuerpo sin vida de un joven en uno de los tres lagos de “La Cantera”, zona de entrenamiento del equipo de futbol universitario, Los Pumas. A cinco días de que fuera hallado el cuerpo de Lesvy dentro de Ciudad Universitaria no queda más que preguntarnos ¿qué está pasando en la Universidad Nacional Autónoma de México?

La Cantera es un complejo de tres lagos, parques y zonas de entrenamiento que, en horarios “normales”, está abierta para todo público; estas instalaciones están rodeadas casi en su totalidad, de una pared de piedra volcánica de poco más de 20 metros de altura, lo que marca la colindancia con la colonia de Santo Domingo. (Vía: Sin Embargo)

El cuerpo encontrado, de un joven todavía no reconocido de entre 20 y 25 años de edad, se encontraba, de acuerdo a un comunicado del Club Universidad Nacional, A.C. (el nombre legal de los Pumas), en un “avanzado estado de descomposición”, pues, de acuerdo a los peritos de la Procuraduría General de Justicia de CDMX (PGJ), llevaba alrededor de un mes dentro de la laguna artificial donde fue hallado.

Tras el feminicidio de Lesvy Osorio y las consecuencias del tratamiento del caso por la PGJ y por las autoridades de la UNAM, el rector universitario, Enrique Graue Wiechers se reunió con la secretaria de Gobernación de CDMX, según un comunicado oficial, para “tratar el caso y hablar sobre el creciente problema de inseguridad que sufre la UNAM”. (Vía: Animal Político)

Ciudad Universitaria tiene una condición legal única dentro de la ciudad: la parte de “autónoma” de la UNAM es una académica, fiscal y legal de las autoridades federales y locales, así como la Secretaría de Educación Pública no puede decirle a la UNAM qué clases, qué carreras, qué sí y qué no enseñar, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público tampoco le puede decir en qué gastar su presupuesto y la policía (local y federal) no puede entrar a sus instalaciones más que con una invitación/solicitud expresa del rector (como los vampiros, justamente).

Si bien esta condición le ha servido a los estudiantes y a la UNAM para articular voces críticas, movimientos contraculturales y huelgas masivas (como las del 68 y del 99), eventos como los ocurridos en estas dos semanas hacen preguntarnos cuál es el camino para una UNAM segura cuando sabemos que la policía capitalina no es confiable tampoco, pues ha reprobado consistentemente exámenes de confianza, efectividad y transparencia, pero cuando sabemos (muchos por experiencia propia) que tampoco la seguridad interna de la institución es de fiar.

Como conocemos a muchos de nuestros lectores, dejen les decimos algo: el descubrimiento de este segundo cuerpo no “cancela” la tipificación de feminicidio en el caso de Lesvy Osorio, como tampoco demuestra la “irracionalidad” de las protestas que siguieron a su muerte.

Ante todas las preguntas que nos hacemos y nos seguiremos haciendo, el rector sólo ha pedido disculpas por no “poder reducir” la inseguridad, mientras que la UNAM (como institución) en un comunicado respondió ante un segundo cuerpo en menos de una semana que este “no fue encontrado en Ciudad Universitaria, sino en La Cantera”, así que, por lo menos, podemos estar seguros de que se preocupan por lo importante. (Vía: Aristegui Noticias)