Combustibles: ¿responsables de la inflación?

El INEGI informó que en el mes de julio que el Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) subió un 0.26%, registrando la mayor tasa en lo que va del año, 2.65%. Este es el mayor incremento en lo que va del año. La causa principal de este aumento fue la variación del costo de los combustibles.

El índice Nacional de Precios al Consumidor es un indicador económico que se emplea para medir la inflación, es decir, del incremento continuo de los precios de los bienes y servicios que consumimos a diario. Puede decirse que el INPC es un “termómetro” de la inflación. Para calcularlo, se observa como varían los precios de los productos que se consumen comúnmente en los hogares.

En lo que iba del año, el precio de la gasolina magna no había subido; pero en julio, la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anunció un aumento de 24 centavos por litro. En el caso de la gasolina Premium fue de 34 centavos. Estas variaciones impactaron inmediatamente en el costo de los demás productos. Se trata de los mayores incrementos mensuales desde el 2010.

Todos los analistas coinciden en que este efecto continuará, cuando menos, hasta el mes de agosto, pues, a principios de mes Hacienda anunció un nuevo aumento de 56 centavos el litro de Magna y 44 centavo el litro de Premium.

“Se espera que la inflación continúe al alza dados los nuevos incrementos en las gasolinas y las tarifas eléctricas que aplicaron autoridades en agosto.”

Los aumentos en los energéticos, sobre todo en la gasolina y la luz, impactan en toda la economía. Si sube el costo del litro de gasolina provoca que incrementen los gastos de operación de una empresa, pues no se puede eliminar su uso de la cadena productiva. En consecuencia, para no tener pérdidas, subirán el precio de todos los productos. Este efecto es similar al de una bola de nieve que baja de la montaña, entre más avance, más crece.

Otro factor que afectó la inflación, sobre todo en la Ciudad de México, es el transporte. Debido a la contingencia ambiental en la Zona Metropolitana, el gobierno había ofrecido transporte gratuito. Al concluir este programa, impactó de forma desfavorable a la inflación.