La desaparición de Marco Antonio Sánchez Flores a manos de elementos de la policía sigue sin estar del todo clara. A pesar de haber sido hallado con vida en Tlanepantla (a casi 30 kilómetros de donde se le detuvo), aún quedan demasiadas preguntas que haces hacía los cuerpos de policía, la Procuraduría General de Justicia y el gobierno de la CDMX.
Por supuesto, no todos tenemos las mismas dudas y en redes muchos se manifestaron al respecto de su localización y, como no podía faltar, la discriminación y el clasismo, junto a la criminalización de un estudiante, menor de edad, que estuvo desaparecido durante cinco días, sin que las autoridades (ninguna de las que tenían que responder por el hecho) cumplieran adecuadamente con sus responsabilidades.
No es una blanca palomita, acababa de robar un celular a una persona, se acepta que si hubo abuso por parte de la policía pero tampoco quieran hacer de un delincuente un mártir… el día de mañana quizas un "Marco Antonio" te ande atracando
— EDGAR MEDELLIN (@EDGARMEDELLIN20) January 29, 2018
Este discurso no fue exclusivo de usuarios de las redes, también medios como La Razón publicaron contenidos haciendo menos el caso y su desaparición durante cinco días por el estado en el que se encontró. Su titular fue, tal cual: “Las andanzas de Marco Antonio Sánchez; no estaba muerto, andaba de parranda”, queriendo argumentar algo que, de ser cierto, no cambiaría para nada las responsabilidades de los implicados.
https://twitter.com/raflescabrera/status/957858422472327173
Después se deslindaron de la nota y el tweet que lo hizo público en redes, pero, no nos hagamos, esa texto pasó, al menos por tres ojos diferentes que no frenaron su publicación.
https://twitter.com/ortizz13/status/957826965477654528
A la par de los comentarios celebrando su aparición, después de la incertidumbre y la clara falta de confianza en las instancias implicadas (desde los elementos que lo detuvieron hasta los Ministerios Públicos y la Procuraduria General de Justicia), se generaron cada vez más en el mismo sentido que el titular de La Razón.
https://twitter.com/aleexolveraa/status/957832028069572608
https://twitter.com/10093alex/status/957954901774135296
En ellos encontramos a quienes defienden a la SSP y piden, incluso, que les ofrezca una disuclpa a los policías agresores (porque lo violentaron, sin justificación, al momento de su detención, tampoco justificada); también hay quienes indicaron que ante la posibilidad de que estuviera alcoholizado, drogado o que estuviera deambulando en las calles sin rumbo durantes días, se exime la culpa del gobierno, olvidando por completo que se habla de UN MENOR DE EDAD (en mayúsculas, para que no se les olvide) y de faltas e irregularidades en el proceso que siguió desde el martes 23.
Ese tal "Marco Antonio" tiene una pinta de fósil que no puede con ella. Lo que de verdad entristece es como se alteran todos! Es un chamaco cagón, drogadicto, que provoca y le ponen un correctivo, nada más. pic.twitter.com/uCNlvtiq85
— ¡Camara, no me agüito! (@NoMeAguito) January 29, 2018
MarcoAntonio el Frida Sofia de los chairos. #DondeEstaMarcoAntonio ? Drogandose en un puente.
— Dexter Otero Cardozo (@El_Dekatlon) January 29, 2018
Uno de los que fue más lejos fue Arne aus den Ruthen, demostrando que si no se trata de él mismo, no hay capacidad de construir un discurso que pueda defender, además de mostrar un claro clasismo discriminatorio que combinó con un chiste que buscó disfrazar de ‘crítica’ al sistema policial capitalino. Por supuesto, no podemos creerle que su falta de empatía esté fundamentada en un análisis del caso, pero bueno… en Tinder Arne es un gran héroe capitalino, pero en realidad sólo es un chiste mal contado de sus causas particulares.
https://twitter.com/arnemx/status/957824970993881089
https://twitter.com/hugolozag/status/957850996914372608
Voy leyendo del mame del morro Marco Antonio.
— Julior H (@juli0cesar) January 29, 2018
Sí estuvo muy culero.
Ojalá internet haga lo mismo con cualquier desaparecido y no con el que luce marginado para poder encontrar un nuevo mártir como estandarte en su "revolución" en contra el gobierno.
Ante todo, es necesario recordar que se trata de un menor de edad y que lo que reclama es su desaparición por acción u omisión de la policía, que no lo remitieron a la instancia pertinente ni informaron a sus tutores, que es el requisito obligatorio al remitir a cualquier persona que no sea mayor de edad. Así mismo, esto no quita ni exime a la policía, la SSP y la PGJ por el pésimo seguimiento que se hizo del caso, básicamente negando la responsabilidad de los oficiales. Su aparición es solo la mitad del camino para resolver esto, que se encuentra en un limbo difícil de definir, en el cuál él siempre fue el afectado, sea cual sea su condición.
