EZLN: A 22 años del levantamiento armado

Desde 2004 los miembros del EZLN han han creado su propio sistema educativo.
EZLN

A 22 años años del levantamiento armado del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), los insurgentes, milicianos, las bases de apoyo y simpatizantes de los zapatistas, se han alistado para conmemorar la declaratoria de guerra que emitieron al gobierno mexicano en los cinco caracoles de su territorio de influencia.

Como cada 31 de diciembre, los simpatizantes recordaron con actividades culturales, eventos deportivos y discursos políticos la ocasión en que una decena de camiones con cientos de indígenas salieron la madrugada del 1 de enero de 1994 desde la Selva Lacandona, para tomar cuatro de las principales ciudades del estado  de Chiapas y atacar el cuartel militar de Rancho Nuevo.

Los primeros 10 años del alzamiento armado fueron de una gran proyección nacional e internacional. Las muestras de simpatía por el grupo armado tuvieron resonancia en varios puntos del planeta debido a su  forma de darse a conocer, una de estas formas fue a través de su  vocero, el subcomandante Marcos.

Luego de su presentación pública, miles de indígenas encapuchados se enfrascaron doce días en combate con el Ejército Mexicano. Entre los rebeldes hubo 46 bajas.

Para  febrero de 1995, los insurgentes sufrieron otra embestida por parte del Gobierno Federal y sus fuerzas armadas; un año después se firmaron los primeros Acuerdos de  San Andrés, que el gobierno priísta de Ernesto Zedillo Ponce de León, no cumplió y tampoco el gobierno panista de Vicente Fox Quesada, en 2001.

Entre 2003 y 2004, los indígenas insurgentes crearon sus cinco caracoles zapatistas para reagrupar a sus más de 30 municipios autónomos, y en cada uno de ellos depositaron la sede de las Juntas de Buen Gobierno (JBG). El objetivo fue organizar a las bases de apoyo y solucionar los conflictos, a la par de que el EZLN se consolidó como vigía de la seguridad y estabilidad en esos territorios.

Desde 2004 los zapatistas han creado su propio sistema educativo congruente con el contexto geográfico, político y social de sus territorios y población, aunque no tienen validez oficial ni reconocimiento del gobierno mexicano.

También crearon su propio sistema de salud con clínicas y hospitales en diversas regiones, donde han formado y preparado médicos y enfermeras zapatistas con el apoyo de fundaciones internacionales y brigadas médicas solidarias que llegan a la Selva para atender a los enfermos que requieren consulta y a quienes necesitan cirugías.

“En nuestras comunidades tal vez no hay casa de cemento, ni televisiones digitales ni camiones último modelo, pero nuestra gente sabe trabajar la tierra. Podemos decirlo sin pena: las comunidades zapatistas no sólo están mejor que hace 22 años. Su nivel de vida es superior al de quienes se han vendido a los partidistas de todos los colores”, enfatizó el subcomandante insurgente Moisés, en un discurso con motivo del 22 aniversario del alzamiento rebelde.