Castigan empresa por daño ambiental en Xochimilco

La secretaria de Medio Ambiente de la CDMX castigó a la empresa GICSA por la construcción de una plaza comercial en Xochimilco.

La secretaria de Medio Ambiente de la CDMX, Tanya Müller, anunció un castigo contra la empresa GICSA que inició la construcción de una plaza comercial con los supermercados Walmart y Sam’s Club en la delegación Xochimilco por daño ecológico. Además de pagar una multa por 7 millones de pesos, la empresa deberá restituir 231 árboles de 2.5 metros de altura. De acuerdo con Müller, estas acciones conforman:

“una sanción histórica, que nunca antes se había dado, una demostración de que “estamos comprometidos con el arbolado de la ciudad. Tan es así, que esta administración es la que más hectáreas de suelo de conservación ha recuperado”  (vía La Jornada)

Según las declaraciones de la actual secretaria, la administración pasada tiene que demostrar bajo qué figura legal se amparó cuando concedió el permiso de construcción, debido a que no estaba facultada para ello. Asimismo, la funcionaria recalcó que sus acciones fueron contundentes y respetuosas de las leyes que protegen el medio ambiente en nuestra ciudad.

Las acciones de la Secretaría de Medio Ambiente fueron posibles gracias a la denuncia oportuna de la Coordinación de Pueblos, Barrios Originarios y Colonias de Xochimilco:

De acuerdo al Programa Delegacional de Desarrollo Urbano vigente, el predio donde se pretende construir la plaza comercial Paseo Xochimilco tiene un uso de suelo habitacional, y habitacional con comercio en planta baja, situación que impide que se lleve a cabo ese proyecto (vía Coodinación).

Desde su página de Facebook, esta Coordinación solicitó la intervención inmediata de la delegación Xochimilco y del  Instituto de Verificación Administrativa del Distrito Federal para que se clausurara la obra, así como de la Secretaría de Desarrollo Urbano y Vivienda para que iniciara las acciones necesarias de anulación de permisos ilegales de construcción.

Además de la restitución de los árboles talados, la empresa responsable debe crear 9 mil 500 metros cuadrados de área verde. Müller afirmó que las medidas represoras ante el comportamiento antiecológico de empresas constructoras es una advertencia sobre las consecuencias de actuar sin consideración del medio ambiente.

Ojalá que esta lógica sea la que impere en todos los casos de megaproyectos  que no toman en cuenta el bienestar ecológico y social del entorno. Encuentra aquí una lista de 29 casos de este tipo a los que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional y el Congreso Nacional Indígena han dado seguimiento.